Colgando las llaves del dolor
El título de esta carta no me pertenece, lo tomé del atrapante libro de Norma Tallone que acaba de editarse y que ya fue presentado, por ello no voy a referirme a él en detalle sino al mensaje que nos transmite.

Sábado 24 de Octubre de 2009

El título de esta carta no me pertenece, lo tomé del atrapante libro de Norma Tallone que acaba de editarse y que ya fue presentado, por ello no voy a referirme a él en detalle sino al mensaje que nos transmite. La autora refiere su niñez con la candidez propia de la edad, luego su adolescencia con sus proyectos juveniles, su adultez con sus experiencias de hija, esposa, madre y finalmente su viudez, siendo aquí, en este momento, donde "cuelga las llaves del dolor" pues ha perdido por accidentes de tránsito y en un intervalo de pocos años a su hijo Diego, bondadoso ingeniero agrónomo, y a su marido, el reconocido empresario don Hugo Tallone, y necesita, porque se siente joven, con fuerzas y con ansias de hacer, empezar de nuevo. De allí la necesidad existencial de desplazar el sufrimiento del pasado, colgando entonces sus llaves, para poder así iniciar un nuevo sendero de fecundas realizaciones a través de nuevos emprendimientos y del contacto cotidiano con aquellos que sufren, a los que la autora les extenderá sus cálidas manos surcadas por el dolor del pasado, la fortaleza del presente y la esperanza en el futuro que convergen en un solo trazo, en un mismo y único camino: la felicidad, porque como bien ella dice "somos dueños absolutos de nuestros sueños".

Dr. Angel Fernando Girardi

afgirardi@cablenet.com.ar