Colchones en Pellegrini
Señor intendente: me dirijo a usted creyendo hacerme eco no sólo de los vecinos de avenida Pellegrini al 1000 sino también de todas las personas que habitualmente pasan por la vereda de los números impares para darle a conocer lo anómalo de ver instalado en ese lugar, frente a un baldío debidamente cerrado, cinco colchones.

Viernes 10 de Julio de 2009

Señor intendente: me dirijo a usted creyendo hacerme eco no sólo de los vecinos de avenida Pellegrini al 1000 sino también de todas las personas que habitualmente pasan por la vereda de los números impares para darle a conocer lo anómalo de ver instalado en ese lugar, frente a un baldío debidamente cerrado, cinco colchones. El número es variable: comenzó con uno y el domingo pasado ya eran cinco. En esa instalación, el número de personas varía según sean horas del día o de la noche. En su mayoría se trata de jóvenes con criaturas, algunas todavía bebés, y esto lleva a la lógica consecuencia de que se ha convertido para ellos en el lugar donde comen, duermen y satisfacen sus necesidades fisiológicas en la vereda, que ya consideran como su hábitat natural. Por supuesto, la higiene no existe: el lugar es intransitable por las emanaciones que de él emergen y el medio ambiente se convierte en no ambiental, y en pleno centro de la ciudad. Usted no debe ignorar, sin duda, que avenida Pellegrini es lugar de paseo para muchas familias rosarinas, y por la cantidad de negocios dedicados a una variada degustación es muy visitada por turistas. Esos turistas han viajado y siguen viajando en contingentes, que como hay negocios en esta vereda y enfrente, detienen sus transportes frente a este paisaje, no precisamente grato. Lo que no se puede creer es que ningún funcionario municipal o de reparticiones humanitarias haya tenido que pasar alguna vez por el lugar y haga caso omiso de lo que vio. Me atrevo a pensar, como todo ciudadano común, que las soluciones a este problema corresponden a las autoridades.

Norma Bondino, norma.bon@hotmail.com