Coincidencias entre Fangio y Messi
El destino quiso que estos dos deportistas maravillosos nacieran en la misma fecha -24 de junio- y creo que hay un deseo en el subconsciente colectivo de que el chico que deslumbra al mundo con sus genialidades...

Martes 07 de Junio de 2011

El destino quiso que estos dos deportistas maravillosos nacieran en la misma fecha -24 de junio- y creo que hay un deseo en el subconsciente colectivo de que el chico que deslumbra al mundo con sus genialidades siga el sendero del gran maestro para que finalmente el hombre supere al jugador. Tuve la suerte de conocer personalmente a don Juan Manuel, sencillo, parco al hablar, siempre enamorado de los fierros, daba la sensación de seguir siendo el joven mecánico de Balcarce, nada en su forma de ser delataba su monumental trayectoria. Fangio sostenía con humildad que siempre se debe tratar de ser el mejor, pero nunca creer que uno es el mejor, y Lio parece que comparte este pensamiento ya que mantiene el entusiasmo y la frescura de un principiante a pesar de ser reconocido universalmente como el mejor jugador del mundo. A Fangio sólo le importaba mostrar su verdad en la pista, sin prestar atención a los comentarios que sobre él vertían colegas y periodistas. La revista belga Sport Moteur comentó que en oportunidad de correrse el gran premio de Bélgica en Spa-Francorchamps, Mercedes Benz decidió agregar un tercer auto para un corredor local, pero durante las pruebas de clasificación los tiempos del piloto belga estaban muy lejos de los de Fangio, entonces cuando se bajó del auto comentó que el coche de él era muy inferior al del campeón argentino. Fangio lo escuchó y se las arregló para salir a la pista subido en el coche del belga, sin ni siquiera acomodar el habitáculo a sus medidas, y bajó, ante el asombro de los cronometristas, todos los registros, estableciendo un nuevo récord para el legendario circuito. Así, sin decir una sola palabra dijo su verdad (vale recordar que este comentario lo publicó un periodista belga). Messi también muestra su verdad en el campo de juego sin escuchar a los DT o a los comentaristas que tratan de menoscabar sus virtudes. Así hace pocos días se puso su equipo al hombro en la final de la liga de campeones de Europa para lograr por tercera vez el trofeo en juego y recibir junto a sus compañeros no sólo los elogios de la prensa de todo el mundo, sino también el elogio de los propios integrantes del equipo vencido. Fangio en las pistas lo ganó todo pero fuera de ellas ganó mucho más, recibió decenas de condecoraciones y homenajes, tanto por su caballerosidad como por su hombría de bien que hicieron que el hombre emergiera para siempre por encima del corredor. Messi vive esta realidad suya que parece un sueño, con la sencillez del chico de barrio que sólo ambiciona seguir jugando y divertirse como lo ha hecho hasta ahora (así lo atestiguan sus amigos del barrio Tablada con quienes comparte charlas, pizzas y cervezas en los reencuentros que se producen cada vez que vuelve a su terruño). Nada valen las comparaciones o las estadísticas numéricas, Fangio fue reconocido en distintas oportunidades como el mejor deportista argentino del siglo pasado sin necesidad de calcular la cantidad de carreras ganadas. Quizás con el correr de los años Messi sea reconocido como el mejor deportista del siglo XXI por su trayectoria dentro y fuera de las canchas. Está en camino.

Rafael L. Galli / E. 6.034.995