Martes 14 de Febrero de 2012
Hace unos días fue entrevistado por una emisora rosarina el doctor Rafael Pineda. El tema fue "aborto no punible". Sectores sociales y políticos, denuncian que en el HECA, donde el doctor Pineda es director del área de ginecología, la mayoría de los profesionales (17) son objetores de conciencia y se oponen al aborto no penado por la ley. A los sectores políticos y sociales que se manifiestan en contra de los médicos que obran de acuerdo a su conciencia y que respetan el "juramento hipocrático" les pregunto: ¿pensaron qué significa modificar valores, en este caso, sobre la vida? ¿Tienen conciencia que es muy fácil hablar, pedir, a tomar un bisturí y aniquilar una vida? ¿Por qué se le quiso obligar a decir al doctor Pineda que su conducta obedece a un mandato religioso, si todos sabemos que humanamente, nadie debe ni puede matar? ¿Qué madre se arrepiente de haber tenido a su bebé, aunque su concepción no hubiese sido deseada? Gracias doctor Pineda, y gracias a su equipo por ser fieles al juramento a favor a la vida que "todos" los médicos realizan cuando reciben su diploma. Ojalá todas las autoridades municipales, provinciales y nacionales sean fieles a aquello que juraron sobre la Constitución o los Evangelios.
Angélica Giovagnoli Coulter / LC 3.305.934