Martes 12 de Marzo de 2013
Esperemos que bajar el proyecto de cocheras en Plaza San Martin sea un paso definitivo, para cambiar una actitud de necedad y soberbia en el Ejecutivo y en los "especialistas y expertos" de la Municipalidad. Los mismos que contribuyeron a profundizar el colapso de la infraestructura de servicios, permitiendo además la indiscriminada construcción de miles y miles de departamentos, que por falta de espacio para la guarda de vehículos crearon una demanda de estacionamiento en una zona adonde no existía. Una postura acompañada por algunos concejales que responden más a la obsecuencia que al interés de la gente, y por algunos concejales que pretenden vendernos a la ciudad de Buenos Aires (la más contaminada del país) como una panacea ambiental. Como parte de las organizaciones que nos venimos oponiendo a este proyecto desde sus inicios, hago propicia la oportunidad para resaltar la impecable presentación del doctor López Mirossevich, materializada en su argumentada presentación de 100 fojas basado en la Ley 10.000, que son una muestra de vocación, experiencia y sentido común en defensa del patrimonio y la calidad de vida. Una actitud que colisiona de frente con la falta de argumentos, basados en la ignorancia del señor Elías Soso, que como está documentado, en reuniones del Concejo y ante los medios, expresó literalmente, refiriéndose a organizaciones con 20, 30 o 50 años de actividad ad honórem: "Nuestra entidad quiere las cocheras subterráneas, pero acá vienen ocho tipos a negarse porque no tienen nada que hacer en la casa". Una frase que sólo puede emanar de quien antepone el interés mercantilista a la calidad de vida de la gente. Una frase que parece emular la soberbia e insolencia de Domingo Cavallo, cuando mandó a lavar los platos a las investigadoras del Conicet. Una frase emitida por alguien que apoya los carriles exclusivos en el área central, pero siempre y cuando no se los instalen en calle San Luis.
Jorge R. Alvarez / DNI 6.049.379