Jueves 16 de Abril de 2009
José Alberto Trop, en su carta del 29/03, sobre el cobro de plus médico, dice que no se puede juzgar a médicos cuyos cargos fueron ponerse de acuerdo con los pacientes en el cobro de una suma adicional en sus honorarios. También dice que los pacientes fueron cómplices de ese pago adicional que es ilegal. Y termina la carta justificando la acción: "Por qué no se abonan honorarios dignos". Invierto el concepto: no creo que un paciente esté de acuerdo con un pago adicional que es ilegal, imposible es entonces que un médico ejerza la acción de acordar, más bien me suena "amenazar". Por ejemplo: si le secuestran a su hijo, y el secuestrador le pide una suma de dinero a cambio de él, usted no estaría siendo amenazado, sino acordando un pago de dinero a cambio. Y como la acción es ilegal, usted pasaría a ser cómplice; pero si avisa a la policía anónimamente pasa a ser un cobarde, porque usted tenía la opción de rechazar el pago. "Como cuando adquiere un producto, si no le gusta el precio, lo rechaza, no lo paga y punto", dice, aunque ese punto final significara la muerte de su hijo. Son sus palabras, no las mías. No hay forma de expresar la indignación y la repulsión que me produjo su carta al leerla. La verdad que no podía dejar de contestarle, no sólo por mi historia, sino por los tantos niños y niñas, adolescentes y adultos que no tuvieron la solvencia suficiente como para poder comprar ese producto, como usted lo llamó, tan preciado que es la salud, que es la vida. A mi familia, que hoy yo esté acá nos valió la casa y Dios sabe qué más, pero a otros lamentablemente les costó la vida. Es como dicen: "El dinero no compra la felicidad, pero sí ayuda".
María S. Spensieri,
DNI 31.890.210