Cobertura oncológica
Escribo esta carta ante la indignación que me produce la situación que estoy viviendo. El 26 de marzo pasado, tras el resultado de unos estudios, detectaron que mi padre padecía un tumor cerebral.

Martes 12 de Mayo de 2009

Escribo esta carta ante la indignación que me produce la situación que estoy viviendo. El 26 de marzo pasado, tras el resultado de unos estudios, detectaron que mi padre padecía un tumor cerebral. El triste resultado nos llevó, a mi padre y a mí, a consultar con médicos especialistas para interiorizarnos de la enfermedad y sin perder más tiempo buscar una pronta solución. Con carácter de urgente, los médicos indicaron que la operación más conveniente por el tipo de tumor es la que se realiza con resonancia magnética intraoperatoria. El único centro médico que cuenta con esta aparatología es la Clínica Adventista Belgrano, en Capital Federal. Nos acercamos inmediatamente a Federada Salud para informar la situación y recibir la cobertura necesaria y obligatoria que todo paciente oncológico requiere. Es doloroso tener que llegar a tal exposición en los medios de comunicación y decir que hasta el día de la fecha no he tenido una respuesta favorable para realizar tal operación. Federada Salud expresa en su negativa que la enfermedad es preexistente a su ingreso y que la ha omitido en su declaración jurada. El ingreso de mi padre a la institución se realiza en junio de 2008 y en la declaración jurada preingreso no se expone tal enfermedad porque no se tenía conocimiento de ello. Pregunto: ¿siendo así, tal como plantea Federada Salud, qué persona espera casi un año para comenzar un tratamiento sabiendo que tiene un tumor cerebral? La situación a medida que pasa el tiempo se sigue agravando, lo que es de total conocimiento para la empresa y los auditores de la misma. Todo esto sin tener en cuenta el estado emocional de la familia y de mi padre en particular. Esta carta es el pedido desesperado de una hija que ve a su padre, peleando día a día por mantenerse en pie. Es la impotencia de saber que la solución está en manos de personas de las que sólo encuentro desinterés, desidia y apatía por la vida humana.

María Florencia Paduan, florpaduan@hotmail.com