Miércoles 06 de Junio de 2012
Agentes de la Guardia Urbana Municipal (GUM) clausuraron ayer una precaria obra en construcción en el barrio Refinería, frente al shopping Alto Rosario. Los agentes hallaron en el predio a dos obreros trabajando a unos diez metros de altura y sin ninguna medida de seguridad ni permiso de edificación alguno. Los vecinos denunciaron que en el lugar se intentaba montar un espacio para depositar autos de una concesionaria.
El director de la GUM, Gustavo Franco, contó que su dependencia recibió el lunes pasado varios llamados de vecinos linderos al terreno ubicado en Junín al 400 por ruidos molestos. Tras constatar la veracidad de las denuncias, agentes de la Guardia Urbana fueron al lugar en la tarde de ayer y se encontraron con numerosas irregularidades en una zona por demás de transitada.
"Para empezar, estaban a una altura considerable trabajando sin ningún tipo de elemento de seguridad, sin casco ni arnés, y poniéndole chapa al tinglado", relató el funcionario, que agregó: "Cuando les pedimos a los trabajadores que bajaran, no exhibieron ningún permiso municipal de obra".
Además, tampoco estaba exhibido, como exige la normativa vigente, el profesional encargado de la obra. En ese marco, los inspectores municipales labraron el acta correspondiente, ordenaron la clausura preventiva de los trabajos y remitieron las actuaciones al Tribunal de Faltas.
Los agentes de la Guardia Urbana que intervinieron en el procedimiento no lograron establecer cuál era la finalidad de la obra. Una versión que recogió La Capital es que los trabajos apuntaban a acondicionar un amplio espacio físico para alojar autos de una concesionaria de la zona.
Para el director de la GUM, el operativo fue positivo ya que "frecuentemente en la ciudad se conocen noticias en los diarios sobre accidentes laborales en obras y, en este caso, se actuó de manera preventiva e inmediata.
"A falta de elementos de seguridad y la documentación básica, se clausuró la obra hasta que lo disponga la Justicia de Faltas", añadió.
Franco fue más allá y admitió que en los casi tres meses que lleva al frente de la Guardia Urbana le sorprendió "la cantidad de obras en construcción que no estaban debidamente en regla, con el personal trabajando con las correspondientes medidas de seguridad". De hecho, la GUM tuvo varias intervenciones de oficio, aún tratándose de cuestiones que no son su competencia.
La alusión del funcionario a los reiterados accidentes laborales en Rosario tuvo esta semana su correlato en los hechos. El lunes pasado se registró un nuevo incidente cuando tres obreros cayeron de un primer piso al ceder un andamio en un edificio en construcción en San Juan al 2700. A raíz del impacto, uno de los albañiles fue hospitalizado con una fractura en el brazo derecho.
En lo que va del año, tres albañiles murieron en accidentes laborales. En 2011, la cifra total de fallecidos en obras en construcción llegó en la ciudad a una decena, el 80 por ciento de los casos por caídas en altura.
