Miércoles 11 de Mayo de 2011
Una de las primeras consecuencias del trágico recital de La Renga en La Plata, donde una bengala mató a Miguel Ramírez, fue la clausura del estadio de Vélez Sarsfield, ayer, debido a la utilización de bengalas por parte de sus hinchas en el partido ante Banfield, de anteanoche.
Las trágicas consecuencias de las bengalas en festivales de música y canchas de fútbol se reavivaron con la muerte de Miguel Ramírez, que hizo recordar a Roberto Basile, el hincha de Racing asesinado por una bengala el 3 de agosto de 1983 en La Bombonera.
En la fría noche del 3 de agosto de 1983 Roberto Basile, empleado del Banco Shaw, concurrió como hincha de Racing a La Bombonera con su novia.
La Doce, la barra brava xeneize comandada por José Barritta, alias El Abuelo, había jurado venganza por una emboscada sufrida a la salida del estadio de Independiente.
La primera bengala al aire se perdió por la tribuna alta visitante. Había partido desde el sector de Casa Amarilla de este a oeste y produjo una exclamación en la tribuna local y mucho estupor en la visitante. Cuando ya estaban los equipos en la cancha hubo otras dos bengalas.
Abel Alves, entrenador de Boca en un interinato el año pasado, recordó más de una vez que estando distraído vio "pasar como un misil zigzagueante, la segunda bengala que cayó cerca del banco de Racing y dejó aturdido al doctor Luis Pintos", contó.
"La cuarta bengala impactó en Roberto Basile", describió el periodista Amílcar Romero. Autor del libro "Muerte en la cancha", editado en 1985, Romero investigó "las crónicas negras" de la violencia en el fútbol. "El proyectil dio en la carótida de Basile que murió en el acto", puntualizó. "Otro hincha de Racing que se acercó a socorrer a la infortunada víctima perdió un ojo por el fuego incandescente", relató Romero.