Viernes 10 de Julio de 2015
Una conocida panadería ubicada en la céntrica avenida San Martín de San Lorenzo fue clausurada por la Direccion de Higiene y Seguridad de la Municipalidad de San Lorenzo, al hallar, en el marco de una inspeccion, materia prima vencida, falta de higiene y productos sin fecha de elaboración y de procedencia dudosa. La inspección se realizó tras las denuncias públicas del propio personal del local, que acusó a los propietarios de malos tratos, explotación y maniobras indebidas a la hora de manipular los alimentos.
El área municipal intervino este martes con el cese de actividades de la panadería ubicada en avenida San Martín al 2600, lo cual implica la suspensión de la produccion, aunque se permitirá a los dueños ingresar al local para realizar obras o mejoras.
La magister Adriana Medina, directora de Higiene y Seguridad explicó que entre las irregularidades se encontró dentro del lugar "materia prima vencida, falta de higiene en el lugar y productos sin fecha de elaboración. La mercadería expuesta se decomisó en su totalidad porque no se puede garantizar su inocuidad", comunicó a SL 24.
Además trascendió que, en total, se tiraron mas de 50 kilos de comida preparada, entre mariscos, preparados de arroz con salchicas, entre otras cuya fecha de elaboración se desconocía y tampoco se sabia cómo estaban conservadas. Habia también latas de cerezas abolladas, falta de higiene y el personal que trabaja en el lugar no tenía la vestimenta adecuada.
La funcionaria recordó que "ya en inspecciones anteriores habíamos detectado que el lugar no tenía cielo raso y que no estaba definido el lugar donde se fabricaban las tortas que se vendían al público", que al parecer no se elaboraban en San Lorenzo sino en San Nicolás. Incluso, empleadas del lugar denunciaron radialmente una serie de maniobras turbias, como el recambio del relleno de facturas, fechas de vencimiento fraguadas, descargas de mercaderías fuera de los horarios reglamentarios para eludir algún control, además de explotación y malos tratos.
"Cuando venían los controles del ministerio nos hacían ir por arriba e los techos o escondernos en el baño para que los inspectores no nos vieran, nos pagaban 22,50 pesos la horay nosotros teníamos que pagar la libreta sanitaria que salía 60 pesos más los costos de transporte. Trabajábamos entre 24 y 25 horas por dia", reveló una empleada. Y delató: "La empanadas de hojaldre no se tiran, se les saca la crema pastelera y se las rellena con dulce de leche, repasan la mercadería que está fea y la ponen con la que está bien", denunciaron.