Martes 23 de Octubre de 2012
Ansias de dos jóvenes adolescentes que llegaron desde el interior para transitar una carrera universitaria, y también para descubrir la ciudad. Todo lo que es una gran metrópolis como nuestra Rosario. Ello también implicaba recorrer todos sus rincones, sus mañanas y sus noches. Y hablando de noche y de ansias, un viernes después de una larga jornada académica se arreglaron lo mejor que pudieron y salieron a conocer algo que aparecía como muy prometedor. Una noche en el tan nombrado y "glamoroso" Esperanto. Pero no todo es lo que parece. Pero en una sociedad que burbujea más en el parecer que en el ser, donde prevalecen las bellas figuras, lo último en la moda, no todo iba a ir tan bien. Chicas de pueblo, casi de campo, tuvieron por primera vez que enfrentar la cara más dolorosa: vivir la discriminación en carne propia, sentir la humillación, y hasta la vergüenza de ser responsables del no pertenecer. Es que ya en la puerta, a un paso de entrar, detrás de sus amigos, una voz fue contundente, y se escuchó: "No, ustedes dos no pasan". A la vez que las corrían hacia fuera de la puerta. Caras de sorpresa no faltaron. Y la pregunta tuvo que llegar al unísono: "¿Por qué?". Y lo que nunca llego fue una causa justa y razonable. Sólo miradas de desprecio, sólo miradas de superioridad. El señor de gran porte, muy serio, y poco amable que custodiaba la entrada al prestigioso boliche como dicen en el pueblo, "ni se mosqueó". Ahí seguía, casi inerte, mientras ellas padecían en carne propia la injusticia del no pertenecer, quizás porque su apariencia no estaba acorde a las circunstancias, porque no vestían prendas de Benito Fernández, ni zapatos de Riky Sarkani. Quizás porque no supieron disimular sus orígenes provincianos. Quizás… lo cierto es que no hubo, ni hay repuesta, no hay explicación. Es responsabilidad de todos nosotros, y en algún momento deberemos parar y preguntarnos: ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo guiaremos nuestras vidas con valores superfluos? ¿Hasta dónde vamos a llegar?
Alejandra Baleani