Lunes 26 de Julio de 2010
Los organizadores de la multitudinaria fiesta de música electrónica Love Parade en Duisburg, oeste de Alemania, donde murieron anteayer al menos 19 personas y 516 sufrieron heridas, anunciaron ayer la clausura definitiva de esa actividad.
La canciller alemana, Angela Merkel, ordenó una investigación sobre la tragedia, en tanto Rainer Schaller, a cargo de la organización, dijo que “las palabras no bastan para explicar la dimensión del desconcierto” y sostuvo que “lo más importante es que se esclarezcan los hechos”.
“Es necesario que se investigue a fondo para comprender por qué ocurrió, por qué los jóvenes que estaban felices de concurrir a ese evento tienen recuerdos estremecedores, y debemos hacer todo lo posible para estar seguros de que algo de ese tipo no vuelva a ocurrir”, declaró la jefa de gobierno.
Merkel expresó que los organizadores “dijeron que no realizarán más ninguna Love Parade, pero eventos de este tipo deben ser seguros y las regiones tienen obviamente fuerzas de policía adecuadas para garantizarlo”.
La policía alemana sostuvo que fueron identificadas 16 víctimas mortales, que tenían entre 18 y 38 años, también que otras 516 personas resultaron heridas.
Del total de personas muertas, once eran alemanas, dos españolas, una italiana, una holandesa, una australiana, una china y una bosnia.
Según informaron, la ciudadana italiana se llamaba Giulia Minola y tenía 21 años y, en cuanto a los españoles muertos, la cancillería de su país dijo que se trata de dos estudiantes, cuyas familias fueron notificadas y viajarán a Alemania de inmediato.
El túnel del horror. Los jóvenes murieron golpeados, pisoteados y asfixiados en un túnel de 200 metros de largo por 20 de ancho, en una avalancha cuyo origen no estaba claro hasta ayer, aunque se presume que comenzó cuando una multitud intentaba entrar y otra salir por un espacio insuficiente.
El tumulto se produjo en un túnel de 200 metros, que era el principal punto de pasaje para alcanzar el centro de la fiesta, que se realizaba en una estación de trenes en desuso.
“Vi muertos, otros estaban vivos pero inconscientes”, dijo uno de los testigos de la tragedia, llamado Alexis, de 28 años y originario de Wuppertal.
La estampida comenzó cuando la policía cerró el acceso a los escenarios pues estaban saturados con cientos de miles de asistentes. Los policías indicaron a las personas en el túnel que dieran media vuelta y se retiraran por medio de altavoces, pero se desató el pánico y la multitud terminó por aplastar a las víctimas.
Las autoridades de Duisburg dispusieron un número de emergencia para transmitir informes a quienes presuman que pueden tener familiares entre las víctimas.
Alemania está conmocionada por el incidente de pánico masivo ocurrido en el festival anual de la ciudad de Duisburg.
Sin duda las autoridades enfrentarán cuestionamientos severos sobre la organización del Love Parade, cuyo lema es celebrar el amor y la paz. Por ejemplo muchos se preguntan por qué había sólo una entrada a través de un túnel a los escenarios de lo que se conoce como la mayor fiesta de música electrónica en el mundo.
Hasta ayer se desconocía el número exacto de participantes: 1,4 millón de seguidores de la música electrónica, dicen algunos, o 200 mil, como sostienen las autoridades.
Sin duda las autoridades enfrentarán cuestionamientos severos sobre la organización del Love Parade, cuyo lema es celebrar el amor y la paz. Por ejemplo muchos se preguntan por qué había sólo una entrada a través de un túnel a los escenarios de lo que se conoce como la mayor fiesta de música electrónica en el mundo. (Télam y AP)