Sábado 26 de Noviembre de 2011
Con más de 40 años de leer La Capital todas las mañanas de mi vida, me permito hacer una reflexión a raíz de notar que nuestra clase política, en general, sigue distraída. Leo por ejemplo sobre los escruches en departamentos, y por el otro la pelea por quién será presidente del Senado; o como arreglan algunos partidos su postderrota, o como se arman los gabinetes respectivos de los ganadores a cargos muy importantes. Pero paso las hojas buscando qué medidas tomaron por la inseguridad. ¿Van a copiar por lo menos cosas que se hicieron en otras ciudades (Nueva York ), van a realizar reuniones con los sectores afectados, y de allí saldrán algunas soluciones? No veo nada. Y termino en los dibujitos de la contratapa, y trato de resignarme con una sonrisa. Llego a mi vieja conclusión: no están trabajando para nosotros, están en la lucha por el poder, pero esas fuerzas jamás serán dirigidas a nuestras necesidades. Seguramente habrá honrosas excepciones, pero excepciones al fin.
Roberto Feldman