Viernes 08 de Agosto de 2014
Como fiel cliente de la empresa Claro, adquirí el día 30 de agosto de 2013, un equipo celular Sony Xperia ZL. A mediados del mes de julio de este año, comencé a tener inconvenientes con el aparato; motivo por el cual me dirigí al local de la mencionada firma, donde lo compré, ubicado en calle Córdoba al 1500, en Rosario. Allí me informaron que el celular no tiene arreglo y que la única opción era cambiarlo por otro. Las ofertas son dos: reemplazarlo por uno de menor valor, es decir de inferior calidad; o por otro mucho más costoso, por el que debo afrontar yo una diferencia económica. Dado que pagué en su momento, por mi equipo la suma nada despreciable de $4.998,99 y que entiendo es obligación de Claro responder por la falla del celular que aún está en período de garantía, solicité hablar con algún supervisor que pudiera darme alguna otra alternativa favorable. Pero este último sostuvo la misma oferta que la persona que me atendió anteriormente, en la que me veo ampliamente perjudicado. Lo cierto es que sigo sin celular, y a la espera de que Claro entienda que la política comercial que están llevando adelante desde un tiempo a esta parte, perjudica siempre a los usuarios del servicio que pretenden brindar. Celebro la oportunidad que brinda el sistema de poder cambiar de compañía de telefonía móvil, ya que a Claro parece importarle poco conservar a los buenos clientes antiguos y fieles como yo.
Jorge Daniel Drovandi Azar
DNI 29.690.554