Cines mal iluminados
El sábado 11 del corriente concurrimos dos personas mayores a ver una película en el complejo ubicado en el llamado Paseo del Siglo. En las dos funciones cuyas audiencias tuve oportunidad de observar (al ingresar y al retirarnos)...

Miércoles 15 de Abril de 2009

El sábado 11 del corriente concurrimos dos personas mayores a ver una película en el complejo ubicado en el llamado Paseo del Siglo. En las dos funciones cuyas audiencias tuve oportunidad de observar (al ingresar y al retirarnos), los asistentes eran personas de la tercera edad. Fue difícil acceder y salir de la sala número tres por cuanto la luz resultaba insuficiente. En muchos casos las señoras trastabillaban al pretender ver en la penumbra los escalones que llevaban a las plateas. Tampoco se contaba con personal que facilitara el ingreso con luz suplementaria, debiendo todos guiarnos por las pálidas luces (rojas) que existen a lo largo de los zócalos y una que otra luz proveniente de los escalones a sortear. Reinó la oscuridad durante la espera y aun durante la proyección de la película. Para aquellos que llegaron una vez comenzada la misma, la oscuridad se acentuó, ya que algunas de las luces descriptas fueron apagadas. Al terminar la proyección debimos recorrer el camino a la inversa, guiados por las mismas pálidas luces. Cabe decir que el público no se sintió bienvenido ni bien tratado. Y aunque personas más jóvenes también merecen el trato apropiado, tratándose en este caso de personas en edad avanzada, la iluminación de una sala de proyección debería constituirse en obligación para evitar accidentes que pueden tener consecuencias serias. Supongo que a los propietarios del cine mencionado les interesará conocer cómo nos sentimos sus clientes en esa oportunidad, lo que, de por sí, se viene repitiendo desde hace tiempo.

Graciela Castelli, gracastelli@gmail.com