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Cine / Crítica de "El baile de los 41": El día que una fiesta gay movió los cimientos de México

Calificación: Muy Buena. Intérpretes: Alfonso Herrera, Emiliano Zurita, Mabel Cadena, Fernando Becerril y Paulina Alvarez. Dirección: David Pablos. Género: Drama. Emisión: Netflix.

Domingo 16 de Mayo de 2021

“El baile de los 41”, la película estrenada en Netflix, se basa en un hecho histórico: la primera redada contra homosexuales de la aristocracia mexicana y el desembarco de la homosexualidad en la tapa de los diarios. El baile no fue cualquier baile y los 41, según cuenta la película y la documentación de la época, eran en realidad 42 hombres reunidos en un club privado. La mitad de los asistentes, la mayoría pertenecientes a la clase alta mexicana, estaban vestidos de mujer. Y uno de ellos, se afirma, era Ignacio de la Torre y Mier, yerno del presidente Porfirio Díaz, y posiblemente el número 42.

El baile de los 41 | Tráiler oficial | Netflix

Seguramente hechos similares ocurrían en todos los estratos sociales, pero en una sociedad desigual como la de ese momento, con un gobierno que llevaba 25 años en el poder, las decisiones políticas a cargo de una clase privilegiada y una parte de la población en la que ya anidaba la idea de un cambio -la Revolución Mexicana derrocaría al dictador en 1910-, es fácil advertir que la fiesta se convirtiera en un escándalo para los propios y en una válvula de escape para los ajenos.

El director David Pablos y la guionista Monika Revilla, responsable de series como “La casa de las Flores” y “Alguien tiene que morir”, también disponibles en Netflix, se tomaron algunas licencias en el momento de rescatar esta historia. Aunque se ciñen a los hechos documentados -la forma que adquirió el escarnio público o el origen mestizo de Amada, la hija de Porfirio Díaz- introducen una supuesta historia de amor entre Ignacio de la Torre (Alfonso Herrera) y Evaristo Rivas (Emiliano Zurita), un abogado recién llegado a la capital.

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La película desarrolla de forma paralela la asfixiante vida cotidiana de Amada e Ignacio y la relación que entablan Ignacio y Evaristo. Entre los dos hombres, el sexo muta en afecto y eso se transforma en el conflicto que atenta contra una estructura social rígida en la que la mujer ocupa un lugar secundario. La forma en que se retrata ese aspecto es uno de los aciertos de Pablos y Revilla, y también de Mabel Cadena, la actriz que interpreta a Amada. Ella carga con una triple presión: ser hija natural, su origen indígena en una sociedad clasista y racista y estar condenada a un matrimonio fallido.

La producción encontró las locaciones ideales en el valioso patrimonio arquitectónico de la ciudad de México y ese es un lujo extra del filme. Pablos -multipremiado en 2016 por su película “Las elegidas”, ambientada en un contexto social opuesto a “El baile de los 41”- eligió espacios monumentales de fines del siglo XIX y principios del XX, como los extraordinarios Casa Rivas Mercado, el Museo Nacional de Arte y el bar La Opera, contextos propios y originales de la clase social en la que se desarrolla el filme.

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