Sábado 13 de Diciembre de 2008
Salta.— Un productor rural que había desaparecido hace 17 días luego de ser demorado por la policía de la localidad salteña de Apolinario Saravia por un incidente de violencia familiar, fue hallado asesinado y enterrado luego de que un policía confesó que lo mató en complicidad con toros compañeros para robarle 8 mil dólares y 18 mil pesos. Por el caso, además del policía confeso, fueron apresados otros cinco efectivos de la subcomisaría del pueblo.
La víctima del crimen fue Guillermo Arenas Solís, de 51 años, quien había desaparecido el 25 de noviembre pasado y fue hallado ayer a la mañana, enterrado a 60 centímetros de profundidad y a 15 metros de la ruta provincial 5, en un sector de monte y a unos 15 kilómetros de la localidad de Las Lajitas.
Los voceros explicaron que el hallazgo se produjo tras la confesión brindada por el cabo Celso Cruz, quien dijo que mató al productor de un disparo en la espalda para robarle junto a sus compañeros los 8.000 dólares y 18.000 pesos que tenía encima por la venta de una cosecha de sandías.
El día de la desaparición el productor llegó ebrio a su casa y protagonizó un brutal incidente de violencia familiar en el que resultó lesionada su mujer, Cervanda Matorras. Por eso fue demorado por los agentes Sergio Ocampo y Luis Santana que lo llevaron a la subcomisaría que estaba a cargo de el sargento Francisco Díaz (jefe de guardia) y Rodolfo Rodríguez (oficial de servicio). Esos efectivos le recomendaron a un hijo del productor que lo fuera a buscar más tarde, cuando estuviera sobrio, aunque al regresar le dijeron que su padre ya se había ido.
La pesquisa. Al pasar los días sin noticias del hombre, la familia de Arena Solís radicó una denuncia y se inició una causa a cargo del juez de Instrucción Mario Teseyra. El magistrado, durante las primeras diligencias, detectó que los efectivos no habían registrado la entrada ni la salida del productor en el libro de guardia de la comisaría, por lo que ordenó la detención de los agentes que lo demoraron, del jefe de guardia y del oficial de servicio.
Tras varios días de investigación, los pesquisas apresaron al cabo Cruz, de 26 años, que la noche de la desaparición del productor no estaba en la subcomisaría y que mantiene una relación amorosa con la hija menor de edad del sargento Díaz. Al ser detenido, Cruz confesó haber matado a Arenas Solís de un tiro por la espalda.
Según la investigación, los cuatro policías que estaban en la comisaría al momento de ser detenido el productor, le dieron a éste una salvaje golpiza para ablandarlo y quitarle el dinero que tenía. Luego convocaron a Cruz para que los ayudara a llevarse a la víctima de allí y el cabo, entonces, le pidió prestado un auto a un amigo en el que cargaron a Arenas Solís y lo llevaron hasta el lugar del crimen. Allí lo hicieron descender y cuando el hombre quiso escapar, el cabo lo mató con un tiro por la espalda con su arma reglamentaria y después lo enterraron en el lugar.
Movilización. Anteanoche, un grupo de vecinos de Apolinario Saravia se manifestaron frente a la subcomisaría donde se iniciaron los hechos en reclamo de Justicia y en repudio al accionar policial. Ante ellos, el secretario de Seguridad de Salta, Aldo Saravia, se trasladó al lugar y dispuso el cambio de la totalidad del personal de la dependencia, entre otras medidas.
A los cinco policías apresados se sumó en las últimas horas la agente Carolina Altamiranda, acusada de mantener contacto vía celular con el resto de los policías detenidos para informarles el avance de las investigaciones, y de otros cinco civiles por su presunta complicidad.