Sábado 06 de Junio de 2009
Una chica de 15 años denunció que un grupo de hombres la hizo ingresar por la fuerza a una vivienda de Empalme Graneros y que una vez allí, al mneos uno de ellos la manoseó. El episodio terminó cuando la muchacha pudo escapar y comunicarse con la policía, que finalmente detuvo a los presuntos abusadores. Todos, cinco albañiles de nacionalidad boliviana, quedaron alojados en la seccional 20ª y ayer por la tarde iban a declarar ante la jueza de Instrucción María Laura Sabatier imputados de abuso sexual simple.
La historia presenta algunos puntos oscuros y dejó al descubierto una situación extra judicial: los obreros ocupaban una casa en Carrasco al 2800, la misma donde se habría producido el delito, que es alquilada por la empresa constructora para la que trabajaban "en negro" en uno de los emprendimientos inmobiliarios más importantes de Rosario (ver aparte).
Todo ocurrió cerca de las 4.40 de ayer a partir de un procedimiento policial en Juan José Paso y Solís, en la zona oeste de la ciudad. A ese lugar acudieron dos patrullas del Comando Radioeléctrico tras una llamada al 911 de una mujer que denunciaba haber sufrido un abuso sexual. La víctima fue una adolescente de 15 años.
Forcejeo. La chica declaró que minutos antes se encontraba en ese lugar esperando un taxi cuando apareció un hombre, que se acercó para pedirle fuego para encender un cigarrillo. La joven accedió, pero en ese instante, el muchacho la tomó de un brazo y comenzó a forcejear con ella para llevarla a la rastra hasta una casa ubicada en Carrasco al 2800, a una cuadra de allí. Una vez que la hizo ingresar, según la denuncia, aparecieron cuatro hombres más.
"La menor manifestó que el hombre que le había pedido fuego comenzó a manosearla, pero ella alcanzó a huir de la vivienda. Desde su celular llamó al 911 y denunció lo que ocurría", comentó una fuente.
Cuando la policía llegó, la chica era perseguida nuevamente en J. J. Paso y Solís por uno de los agresores. Minutos después, todos los acusados estaban presos en la 20ª y la menor fue derivada al Centro de Atención a la Víctima de Delitos Sexuales.
Los acusados, todos de nacionalidad boliviana, tienen entre 25 y 33 años. Ante la policía dieron una versión diferente del hecho. Dijeron que la muchacha es una trabajadora sexual con la que habían acordado un encuentro junto con una amiga y que en un momento les robó una prenda, escapó corriendo y uno de ellos la persiguió hasta que apareció la policía.
Cesantes
Mientras estaban detenidos en la seccional 20ª y aguardaban turno para declarar en Tribunales, los cinco albañiles recibieron la noticia de que habían sido despedidos. Un empleado jerárquico de la empresa constructora donde trabajan se presentó allí y anunció la decisión de la firma sin saber aún si son culpables o inocentes.