Miércoles 28 de Enero de 2009
Estudios científicos estadounidenses sostienen que un poco de suciedad no le hace mal a nadie y que, por el contrario, favorece el desarrollo de un sistema inmune saludable.
Pocos deben ser los chicos que, alguna vez, no hayan sido sorprendidos in fraganti, comiendo tierra de una maceta o recolectando con entusiasmo lo que los adultos calificarían sin ningún tipo de dudas de "basura" o "mugre".
Menos aún deben ser los padres que, después de verlos, no los hayan llevado con urgencia a lavarles la cara y las manitos con agua y jabón o —si la "porquería" con que la que fueron pescados lo amerita— los "desinfecten" con alcohol en gel.
Sin embargo y, pese a que lo que buscan es evitar que los chiquitos se contagien enfermedades, en realidad esta obsesión por la limpieza tendría el efecto contrario al deseado. ¿Cómo? Una serie de estudios concluye que los chicos criados en ambientes exageradamente limpios no están expuestos a bacterias, virus y parásitos que, lejos de perjudicarlos, estimulan el desarrollo de un sistema inmunológico sano.
Sistema inmune. "Lo que el chico está haciendo cuando se pone cosas en su boca es permitir que su sistema inmune genere una respuesta a su ambiente", explica Mary Ruebush, la microbióloga e instructora de Inmunología que escribió el libro "Por qué la Suciedad hace bien", en diálogo con el diario estadounidense The New York Times. Por su parte, el doctor Joel Weinstock —director de gastroenterología y hepatología en el Tufts Medical Center de Boston, EE.UU.— señala que "al nacer el sistema inmunológico se parece a una computadora que no fue programada y que necesita instrucciones".
Y agrega que "la exposición a ambientes con virus o bacterias le brinda una suerte de entrenamiento al sistema inmune". Por eso, rechaza "la obsesión por la limpieza y la desinfección que eliminan muchas bacterias y virus que le hacen bien a nuestro organismo". Claro que ello no implica volver a la cantidad de bacterias que había en 1.850.
"Los niños criados en un ambiente ultralimpio no están siendo expuestos a microorganismos que les ayudan a desarrollar un correcto circuito inmunizador", advirtió Weinstock.
Parece que las publicidades de jabón para lavar la ropa tenían razón: "Ensuciarse hace bien" y "Todos los chicos tienen derecho a ensuciarse".