Domingo 19 de Junio de 2011
La propuesta para crear un parque nacional en los esteros del Iberá, con la donación de unas 150 mil hectáreas por parte del conservacionista estadounidense Douglas Tompkins, desató una polémica entre el gobierno nacional y el de la provincia de Corrientes que enfrenta dos proyectos para la región: el de la explotación de los recursos (plantaciones de arroz y forestación) y el de la conservación natural y desarrollo de la actividad turística.
La creación de lo que podría ser el segundo parque nacional en tamaño del país, tras el de Los Glaciares "que tiene casi un millón de hectáreas), que quedaría con una superficie estimada de 650 mil hectáreas no está, sin embargo, en los planes del gobierno provincial. El ministro de la Producción correntino, Jorge Vara, rechazó de plano la cesión de jurisdicción a favor de la Nación.
"Los esteros del Iberá son patrimonio de los correntinos. Y es inadmisible pretender que se conviertan en patrimonio nacional", sostuvo el funcionario.
Para el gobierno nacional en cambio la posibilidad de crear un área con el máximo nivel de protección está en estudio en el marco de "conversaciones informales" desde hace al menos cinco años, las que se aceleraron "en los últimos días", según explicó el ministro del Turismo nacional, Enrique Meyer.
El proyecto de donación de tierras comprende parte del área ubicada sobre la Reserva Natural Esteros del Iberá de 1.300.000 hectáreas, bajo las cuales se encuentra el acuífero Guaraní, estratégica reserva de agua dulce y segundo humedal del mundo. Dentro de esa región, 553 mil hectáreas fueron declaradas recientemente Parque Provincial Iberá.
El proyecto. Douglas Tompkins, nacido en EEUU, autodefinido como "medio chileno y medio argentino", agricultor, escalador, esgrimista y millonario, dijo que piensa "invertir" en la compra de tierras privadas para donar al Estado nacional y que se conviertan en áreas protegidas "hasta mi muerte".
Junto con su esposa, Kristine McDivitt, "la Cris" como la llama Tompkins, directora ejecutiva de los emprendimientos y quien encabezó el proceso de donación del primer parque nacional costero en la Argentina, Monte León en el 2004, en la provincia de Santa Cruz, "descubrieron" los esteros del Iberá en 1996.
"Era como la Luna para mi, muy plano, muy sutil. Este paisaje es muy nuevo porque soy de montañas, paisajes muy distintos. Poco a poco conociendo la región es una joya increíble y se nota la protección que la provincia empezó en la cuenca", dijo Kristine McDivitt a orillas de la laguna Iberá.
Una pregunta que Tompkins no se cansa de contestar es ¿porqué un norteamericano invierte y dona su dinero para la causa de la conservación?
"Donamos porque creemos principalmente en el concepto de parques nacionales. No es bueno tener muchos campos en manos de privados", dijo al explicar el concepto de filantropía en EEUU, en una feria de aves y animales silvestres que se realizó en Colonia Carlos Pellegrini, un municipio pegado a la laguna Iberá y puerta de entrada a los esteros.
Agregó "actuamos como terratenientes intermediarios, como un puente entre privados y sector público. Creemos que el legado más importante que nosotros como individuos podemos entregar al futuro es crear parques nacionales", que en todo el mundo son los territorios en los que se protege la flora, la fauna en medio de excepcionales paisajes que "son la cara, la imagen de un país".
"La Cris y yo, nuestros valores y filosofía personal es que si tenemos posibilidades y recursos para comprar tierras y pasarlas al Estado nacional, bueno, nos da un gran placer" dijo el estadounidense que se declaró "arraigado en este país" al que llegó hace unos 50 años.
También llama la atención de los Tompkins la sencillez en su modo de vivir, a pesar de tener avionetas, camionetas y otros bienes propios de una fundación del calibre de Conservation Land Trust (CLT), viajan en auto entre Chile, donde viven seis meses al año, y Argentina.
Ciervos y osos
La reintroducción del oso hormiguero y la reaparición del ciervo de los pantanos en espacios donde habían desaparecido, sumado al objetivo de que el yaguareté tenga cría en libertad, convierte a la conservación en la base para el desarrollo del turismo en los esteros del Iberá. La exitosa experiencia, primera en su tipo a nivel mundial, con los osos hormigueros gigantes, en el marco de un acuerdo entre la provincia de Corrientes y Conservation Land Trust consiguió que unos 18 ejemplares deambulen por la reserva.