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Chino Maidana: "Mayweather no es invencible"

El santafesino Marcos René Maidana, flamante campeón welter AMB, se refirió a la megapelea millonaria que sueña realizar este año ante el invicto estadounidense.

Domingo 05 de Enero de 2014

"Mayweather no es invencible. Hay que meterle mucha, mucha presión, parecido a lo que hice ante Broner, y un poco más también, no respetarlo y estar muy bien entrenado", es la reflexión de Marcos Maidana sobre el mejor boxeador del mundo libra por libra.

Pero la fiereza que lo caracteriza sobre un ring es cosa del pasado. Habla pausado pero sin dudar. Juega, abraza y besa a su hijo Yoyo. Su mirada penetrante, la misma que se clava en el alma de cada rival cuando lanza sus golpes, se ilumina y enternece al ver a Mariana, quien traerá al mundo a Emilia en marzo y lo convertirá en padre por segunda vez. Sí, la plena madurez de sus 30 años asoma por cada uno de sus poros y la enorme humildad es su inconfundible marca registrada.

Lejos del duro trabajo en Oxnard y en la paz de su hogar de Calchaquí, a 363 kilómetros de Rosario y a 20 de su Margarita natal, el flamante monarca welter AMB recibió en exclusiva a Ovación y habló de todo: sus inicios en el boxeo, los obstáculos que debió sortear a lo largo de su trayectoria, las dos coronas welter junior AMB que conquistó antes de su salto a las 147 libras o 66,678 kilos, su brillante presente y su auspicioso futuro, donde asoma una megapelea millonaria frente al invicto estadounidense Floyd Mayweather. Ante quien no se achica, a pesar de tratarse de un enorme desafío. Firme y decidido, el Chino confía en sus condiciones y en dar el gran golpe, por eso repite convencido de que "Mayweather no es invencible".

—Cuando debutaste en welter perdiste ante el estadounidense Devon Alexander. ¿Te imaginabas que menos de dos años después serías el campeón mundial tras dejar sin invicto a Adrien Broner?

—Devon Alexander es un buen boxeador y me ganó bien. En ese momento pensé: "Esta categoría no es para mí y este nivel es muy difícil". Debía decidir qué iba a hacer y entonces me llamó (su asesor) Sebastián Contursi y me dijo que tenía un entrenador con el que iba a andar muy bien. Así fue que en mayo de 2012 empecé a trabajar con Robert García. Volví a pelear y ganar, cambié en algunas cosas, como mi guardia y mi defensa, y me vi bien. Volví a tener ganas de pelear. Cuando perdí con Alexander dudé si seguía boxeando o no. En ese momento yo venía bien en mi carrera y en esa pelea perdí, y perdí mal, me dio una paliza (se ríe). No sabía qué hacer y tenía dudas de cara al futuro. Pero con Robert volví a ganar y mejoré en mi boxeo. Y ahora soy campeón mundial de la categoría en la que dudé en seguir. Le gané bien a Broner, que era el favorito, el elegido de la televisión y los promotores, y el que decían que era el sucesor de Mayweather. Esta pelea fue muy linda y muy importante para mí. Y, los premios que me dieron reconocen el esfuerzo que hice para lograr todo esto. Es muy lindo y muy importante ganar estos premios como el Olimpia de oro, como antes lo hicieron Monzón y el Zurdo Vásquez para el boxeo de Santa Fe. Y para cerrar el año, también me dieron el Firpo de Oro de la Uperbox (Unión de Periodistas de Boxeo de la Argentina). La verdad, es que el 2013 me dio mucho.

—Decías que la pelea con Broner sería la más difícil de tu carrera. ¿Cuáles fueron las claves para derrotarlo?

—Fue una pelea difícil. Yo estaba bien entrenado y me salió todo lo que habíamos practicado en el gimnasio. Sí, esa noche me salieron todas. Hicimos las cosas como las habíamos planeado. Por momentos se hizo muy difícil, pero la pudimos ganar. Salí de entrada a buscar el nocaut, porque ése era el plan, noquearlo y no llegar a las tarjetas para no estar preocupado por los jueces. Lo presionamos desde el inicio y no lo dejamos pensar. Tiré muchos golpes, sobre todo al cuerpo y, cuando pude, a la cabeza. Había que estar todo el tiempo encima de él y no dejarlo hacer nada. Busqué ganar antes del límite, hasta lo tiré dos veces, pero no se pudo y los jueces terminaron haciendo bien su trabajo y me dieron el triunfo.

—¿Tuviste temor de que el árbitro te descalificara cuando Broner simuló no poder continuar tras tu cabezazo del octavo round, cuando lo habías derribado por segunda vez y la estaba pasando mal?

—Y, un poquito de miedo tuve... Me preocupé por lo que pudiera pasar si él no se levantaba. Pero lo hizo y cuando el árbitro me descontó un punto creo que también le dio ánimo a él para seguir, y que pensara que podría dar vuelta la pelea. El público vio que Broner estaba haciendo teatro y lo abucheó por exagerar el efecto del cabezazo y tirarse a la a lona, porque no fue para tanto. Igual hay que decir que tuvo bastante coraje porque se plantó a pelear y no fue para atrás, tuvo corazón y no salió a correr por el ring.

—¿Cuándo sentiste que esta pelea era tuya?

—Cuando terminó estaba conforme porque había hecho una buena pelea, tiré mucho, lo había golpeado bastante, y hasta lo derribé dos veces, pero no sabía qué fallo darían los jueces. Viste que por ahí los jueces salen con un martes 13. Por eso recién me sentí campeón tras el fallo, y ahí sí me dije: "¡Le gané!".

—En la previa, en las conferencias de prensa y en la pelea, Broner te provocó y buscó que reaccionaras. ¿Cómo hiciste para mantenerte frío y concentrado y no entrar en su juego?

—Compartí una cartelera con él y vi cómo actuaba con el rival. También vi videos de sus peleas y de las cosas que hacía en el ring. Por eso ya sabíamos que iba actuar así conmigo. Y mi entrenador y mi equipo me dijeron que no me prendiera en el juego de él. Que lo dejara hacer lo que quisiera total, arriba del ring, íbamos a estar los dos solos. No soy de hablar mucho, dije que lo haría con mis puños en el ring, y así fue. El habló antes, y yo después, cuando me descargué en el ring.

—¿Considerarías darle una revancha a Broner, que ya te la pidió?

—Si se llega a un buen acuerdo no tendría problemas. Pero ahora estamos viendo si se podría tener la oportunidad de pelear con Mayweather. Sé que es difícil, pero quiero pelear con él.

—¿Es posible lograr cerrar un acuerdo?

—Todos quieren pelear con él, no sólo por lo deportivo sino también por las buenas bolsas que se cobran. Sería bueno que me dé una chance. Ojalá se dé. Iría a ganarle. No sólo iría a buscar una gran bolsa, sino también a ganarle.

—Cuando regresaste al país, dijiste que únicamente pelearías con Mayweather. ¿Es así?

—Sí. En 2014 quiero esa pelea. A lo sumo haré alguna en la Argentina si no sale esa. Si no se arregla el combate con Mayweather, es difícil que pelee fuera del país.

—Pero como campeón antes de pelear con él podrías hacer una defensa opcional o, incluso unificar la corona welter AMB con el invicto estadounidense Keith Thurman (22-0-0, con 20 nocauts), quien posee el título interino.

—No, no hay nada, y no quiero pelear con Thurman. Quiero pelear con Mayweather.

—Muchos consideraron que tu victoria ante Broner fue un gran batacazo. ¿Considerás que podrías dar un golpe aún mayor ante Mayweather?

—Si me da la oportunidad me voy a entrenar como nunca y voy dejar todo sobre el ring, como siempre. No sé si le podré ganar, pero que lo voy a pelear dejando todo, no tengo dudas. No es invencible. Lo respetaron mucho. Canelo Alvarez pega duro y podría haberlo noqueado, lo respetó mucho y perdió ampliamente, porque se quedó y Mayweather hizo su trabajo. A Mayweather hay que meterle mucha, mucha presión, parecido a lo que hice ante Broner, y un poco más también, no respetarlo y estar muy bien entrenado. Si supiera que en 2014 me dará la oportunidad ya estaría entrenando (se ríe). Pero te repito, Mayweather no es invencible, porque no hay boxeador que lo sea. Hay que sacarse el sombrero ante él, porque es muy bueno, pero todos pueden perder porque peleas son peleas.

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