Martes 30 de Marzo de 2010
Casilda.— Un joven de 30 años fue asesinado de una puñalada en el corazón del barrio Nueva
Roma por un muchacho de 18 que al parecer habría mantenido una discusión con un amigo de la
víctima.
La policía supo del hecho por vecinos, pero al llegar al lugar el hombre
ya había sido trasladado al hospital San Carlos de Casilda, donde falleció. Además de la herida
mortal en el corazón el cuerpo presentaba otra lesión cortante en un brazo, según constató el
médico forense. El caso es investigado por la jueza de Instrucción de Casilda, Silvia Nogueras,
quien lo caratuló como homicidio y ordenó una autopsia en Rosario. Ayer los restos fueron velados
en Pérez.
El crimen fue el domingo a las 21.30 en Bogado al 7200. policía de
Casilda detuvo al presunto autor, un chico de 18 años identificado como Matías C., alias Moco,
quien contaba con antecedentes penales, según confirmaron fuentes de la investigación. Y ayer cerca
del mediodía se procedió al arresto de otra persona que tendría algún tipo de participación en el
hecho, aunque no trascendieron mayores detalles.
La víctima se llamaba Néstor Morales, era padre de tres hijas de 2, 8 y
11 años y trabajaba en la construcción. Trascendió que Morales sólo habría intentado
“apaciguar los ánimos” de una discusión que habría tenido su amigo con Matías C. Estaba
en su casa de Bogado al 2.700 junto a sus hijas y su novia cuando al escuchar una discusión salió a
tranquilizar. “El Pelado —como le decían a la víctima— le dijo al Moco que se
dejara de joder y entonces éste se fue pero lo amenazó con que iba a buscar un fierro para
matarlo”.
A los pocos minutos y cuando creían que la situación estaba controlada
Matías C. regresó al lugar con una bicicleta y tras bajarse apuñaló, sin mediar palabra, a Morales,
quien estaba afuera de su casa junto a su novia, otro mujer y el amigo con quien había tenido
problemas su agresor. El Pelado, quien conocía al Moco y hasta con quien había —a decir de
los vecinos— compartido cervezas en algunas ocasiones, nunca imaginó su triste final.
Malherido salió corriendo hasta la casa de un amigo y luego de ser trasladado al hospital murió.
Las detenciones fueron posibles gracias a los testimonios recogidos por
la policía. “Podemos decir que el hecho está esclarecido pero todavía no encontramos el arma
utilizada para cometer lo”, remarcó el vocero de la URIV-Caseros, Mauro Bonomo.
El presunto autor del hecho fue apresado en una vivienda de un familiar,
ubicada en Pescio al 3.900. Estaba durmiendo cuando lo fue a buscar la policía y al salir no
ofreció resistencia. En el barrio sospechaban que “el Moco iba a terminar mal porque siempre
andaba haciendo macanas”.