Chicago, una ciudad ejemplar
Después de vivir mas de 30 días en Chicago, Illinois, uno puede comprobar que la crisis que aqueja al país del norte no es como quieren hacer parecer algunos políticos argentinos para esconder la basura propia debajo de la alfombra.

Sábado 29 de Septiembre de 2012

Después de vivir mas de 30 días en Chicago, Illinois, uno puede comprobar que la crisis que aqueja al país del norte no es como quieren hacer parecer algunos políticos argentinos para esconder la basura propia debajo de la alfombra. Es digna de conocer. Chicago respeta todas las necesidades que un habitante debe tener para estar orgulloso de ella. El cuidado del Millenium Park, la planificación del transporte público, la amplitud de sus calles y avenidas, la utilidad del río Michigan como vía de comunicación en el dowtown (centro). Se respira aire del interior, con sueños concretados. La Argentina debería asimilarlo, claro que si las políticas de turno le quitaran el pie de encima y permitieran que el sector más dinámico de la Argenitina, el campo, se ponga a toda marcha, produzca al máximo, sin trabas, ni prohibiciones. Eso sí, primero está el consumo interno, en eso no hay discusión. Después, con reglas claras y su compromiso de respetarlas, venderle alimento al mundo. La Argentina tiene una de las ecuaciones más perfectas, pocos habitantes y la capacidad de generar alimentos para tres veces su población. Y yo pensaba que si en Chicago existiera la crisis que relatan los políticos oficialistas, debería haber muchos robos y eso no ocurre. Debería haber muchos desocupados y eso no es así, los bancos deberían cerrar como en nuestras crisis, o deberían confiscar nuestros ahorros, deberían pasar muchas cosas. Pero ahora comprendo, el país del norte es un país serio, al menos con sus habitantes; allí se siente el respeto del Estado con los derechos de sus ciudadanos.

Martin Pagliero