Viernes 13 de Febrero de 2009
Desde el inicio de la navegación espacial en 1957 con el satélite Sputnik, los hombres han llenado el espacio exterior de chatarra. Se calcula que, desde entonces, más de 110.000 piezas, la mayoría más pequeñas que un guijarro, rodean la Tierra. La basura espacial procede sobre todo de unas 180 explosiones de cohetes y satélites. A los componentes de naves que ardieron se suman guantes de astronautas o destornilladores que orbitan la Tierra a 28.000 kilómetros por hora.
Las autoridades de vigilancia espacial controlan sólo la órbita de unas 10.000 piezas cuyo diámetro supera los diez centímetros, para evitar colisiones con satélites. El principal peligro que existe es que algunos restos mayores colisionen con viejos satélites espías soviéticos que llevan reactores nucleares a bordo. Así, podría liberarse al espacio nubes radioactivas.
Expertos calculan que más de 17.000 objetos impactaron contra la Tierra. En 2002, parte del cohete Ariane que despegó en 1985 cayó sobre una casa en Uganda. La estación espacial rusa Mir cayó en 2001 en el Pacífico frente a Neozelanda. En 1962, un trozo de un cohete estadounidense Atlas cayó en una granja en Sudáfrica y un fragmento de hierro del Sputnik 4" en un cruce de carreteras en Wisconsin.