Domingo 15 de Marzo de 2009
El Ministerio de Salud Pública del Chaco precisó ayer que han sido analizados 852 casos de dengue en la provincia, pero sólo 11 fueron confirmados como positivos en laboratorio hasta el momento, mientras varios hospitales del interior se encuentran en estado de colapso debido al avance de la enfermedad.
La cartera sanitaria que conduce Sandra Mendoza, esposa del gobernador justicialista Jorge Capitanich, indicó que los casos confirmados por nexo ascienden a 367, mientras que 318 están calificados como sospechosos, 96 como probables y otros 60 ya fueron descartados.
En el país se consignaron dos fallecimiento por dengue, ambos en la provincia de Salta: Agustín Alvarado, de 65 años, en Tartagal; y Mirta Galarza, de 48, en la capital.
Se aseguró que los casos en Chaco fueron detectados en la zona centro de la provincia, principalmente en localidades como Presidencia Roque Sáenz Peña, Charata, Tres Isletas, Avia Terai, y Campo Largo, cuyos hospitales se encuentran al borde del colapso debido al arribo incesante de pacientes, "muchos de los cuales ya ni siquiera se analizan al ver que padecen los síntomas del dengue", indicaron fuentes sanitarias.
Desde la Dirección de Epidemiología del Chaco indicaron que las tareas para controlar el brote de la patología en la provincia se basan en "visita a las localidades donde hay casos sospechosos y toma de muestras para la realización de los estudios correspondientes", así como una intensificación en los operativo de fumigación.
El gobierno de Capitanich convocó a todos los municipios del interior a "sumar sus esfuerzos en la campaña de prevención del dengue, principalmente a través de la eliminación y el enterramiento de los cacharros", mientras que el ministro de Gobierno, Oscar Peppo, pidió que el brote "sea tratado con la seriedad que corresponde".
Sucede que la preocupación generada por el brote de la enfermedad se tradujo en desavenencias entre funcionarios de la propia cartera sanitaria. l (DyN)