Sábado 09 de Mayo de 2009
El presidente de Venezuela Hugo Chávez anunció la nacionalización de las flotas y muelles de petroleras privadas que operan en el lago de Maracaibo. Chávez aplicó así una nueva ley que reserva al Estado los bienes y servicios de las actividades de hidrocarburos, que se había había aprobado este jueves. La polémica medida ahonda el llamado "socialismo del siglo XXI", mientras la oposición y analistas económicos señalan que el país quedará aún más aislado de los capitales que le faltan a su principal industria.
"Los liberamos". Chávez dijo en un acto transmitido en cadena de radio y televisión desde Maracaibo que su gobierno nacionalizó "60 empresas" y tomó el control de 300 lanchas y barcazas petroleras y una planta de tratamiento de inyección de agua pertenecientes a contratistas petroleras extranjeras. "Estamos avanzado en la construcción del socialismo con los trabajadores", arengó. "Esto nos va a permitir liberarlos a ustedes de la explotación capitalista, del patrón capitalista. Pero además el impacto en la reducción de los costos va a ser de un 20 por ciento", afirmó Chávez ante un grupo de obreros y seguidores vestidos de rojo. Se estima que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) absorberá 8.000 empleados de las contratistas.
El ministro de Energía y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, informó durante el acto que "están bajo control del Estado revolucionario más de 85 por ciento de las instalaciones y las actividades que están sujetas" a la nueva ley. El ministro informó el jueves que serían expropiadas "300 lanchas, 30 remolcadores, 30 gabarras, 39 terminales y muelles, 61 lanchas de buzos, cincos diques de astilleros, y 13 talleres", de contratistas petroleras.
La Asamblea Nacional (Congreso unicameral) aprobó el jueves la ley, que le reserva al Estado los bienes y servicios de las actividades primarias de hidrocarburos y le abre el camino al gobierno para expropiar los activos de petroleras cuando lo estime necesario.
Acreedoras estatizadas. El proceso de toma de activos y servicios de empresas petroleras por parte del Estado venezolano coincide con la sistemática demora en los pagos de PDVSA desde el año pasado a sus contratistas, tanto locales como extranjeras. Esto ha llevado a las estadounidenses Helmerich y Payne y Ensco a suspender operaciones. La primera informó que PDVSA le debe 100 millones de dólares. Ensco dijo que suspendió las operaciones de perforación en Venezuela porque PDVSA le debe 35 millones de dólares. Y la estadounidense Williams Companies anunció a finales del mes pasado que tendría que asumir 241 millones de dólares impagos por sus operaciones en Venezuela, y reclamó esa deuda. PDVSA debía en total a sus contratistas, a finales del año, 8.000 millones de dólares. En 2007 Chávez nacionalizó proyectos del sector valorados en miles de millones de dólares, ante lo cual las petroleras Exxon y ConocoPhillips optaron por salir de Venezuela y demandar una compensación. La ley aprobada el jueves permite al Estado compensar con bonos en lugar de efectivo a las firmas nacionalizadas.