Escenario

César "Banana" Pueyrredón: "Hoy una pareja se separa por WhatsApp y arma otra con una aplicación"

El cantante dijo que todas las formas de vincularse "son válidas; lo que importa es la sinceridad". Actúa el 3 de septiembre en el teatro Broadway

Domingo 29 de Agosto de 2021

“Algunos códigos poéticos se han conservado a través del tiempo, si no, no estaría cantando esas canciones que siguen emocionando”, aseguró César “Banana” Pueyrredón sobre su amplia galería de clásicos que marcaron a dos generaciones. Allí están como prueba “Conociéndote”, de principios de los 70, o “Cuando amas a alguien”, lanzada a fines de los 80. Sin embargo, esos “códigos poéticos” no se limitaron a reflejar sólo las relaciones de pareja y se trasladaron luego a otras composiciones como “Más cerca de la vida” o “Tarde o temprano”, en las que el autor apostó “por una canción no romántica, filosófica, que hablara de la vida, de los sueños, de la esperanza, de Dios... de amor, pero más como energía que integra las cosas”.

La última de esas canciones es “Don’t Cry?... No llores”, lanzada en marzo último durante la pandemia e inspirada en sus nietos. “Es una reflexión sobre el mundo que les estamos dejando. Sentí que la llegada de estos chiquitos nuevos al planeta es una señal de que el futuro tiene sentido”, aseguró quien se describe como una persona con “buen humor, con una mirada positiva y optimista”. Esos clásicos, además de algunos temas nuevos y otros a modo de tributo, serán parte del recital que Pueyrredón dará el viernes 3 de septiembre, a las 21, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223). Las entradas están a la venta en Tu-Ticket.com.ar.

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Comenzaste a cantar en una época en la que el rock nacional se imponía con fuerza. ¿Por qué decantaste en la balada romántica?

Fue una elección natural, me parece. El pop melódico pertenece a ese gran abanico del rock nacional. Siempre me sentí cómodo escribiendo temas de amor, pero no sólo romántico. Lo importante es hacerlo con poesía, con profundidad, con onda.

¿Cómo valorás el romanticismo en este momento de redes sociales y aplicaciones, donde una cita cada vez con más frecuencia se decide deslizando el dedo sobre el teléfono, dando un like o un no me gusta?

Algunos códigos han cambiado, claro. Hoy una pareja se separa con un mensaje de WhatsApp y arman por una aplicación otra nueva relación casi simultáneamente...(Risas). Yo creo todavía que hay que sentarse cara a cara para resolver los conflictos o para declararse. Algunos códigos poéticos se han conservado a través del tiempo, si no, no estaría cantando esas canciones que siguen emocionando.

Mi mayor éxito es haber impuesto en el rock nacional una balada pop poética y profunda Mi mayor éxito es haber impuesto en el rock nacional una balada pop poética y profunda

¿Sentís nostalgia por otras formas de generar vínculos?

No es nostalgia. Todas las formas son válidas. Lo que importa es el amor. La sinceridad, el compromiso.

¿Cómo es la relación de las nuevas generaciones con tu música? ¿El público se renueva, como suele decirse? ¿Qué experiencia o anécdota podrías contar en ese sentido?

¡Sí! El público se renueva. El vínculo con mi música se va pasando de las hermanas mayores a las menores o de madres a hijas y de padres a hijos también. Tengo un montón de anécdotas. Una graciosa: en Aeroparque, esperando la salida de un vuelo, se acerca un hombre con su hijo de 12 ó 13 años y le dice: ¡”Mirá quién está ahí!” y el chico ¡ni idea pobre!... “Es César «Banana» Pueyrredón!!”. El hijo con cara de sorprendido dice “¿César «Banana» Pueyrredón??”. “Sí!!!”, le dice el padre, y el chico remata “¿Quién es?”... (Risas).

César “Banana” Pueyrredón - Conociéndote (En vivo)

¿Qué pensás del avance de otros estilos como el reggae o el trap, por ejemplo?

Como muchos otros músicos, yo voto en los premios Gardel. Y ahí entro en contacto con todas las nominaciones de música que no frecuento tanto como la urbana, el trap, y todo eso. ¡Y escucho un montón! Y encuentro muchas propuestas interesantes. No me siento tan atraído por el reggaetón. Cuando lo hacen tipos como Fonzi o los CNCO, por ejemplo, todo se eleva de categoría. Pero lamentablemente nuestras radios están inundadas de canciones del tipo “Bajate la pollerita” o “Mové el culito”... Los tipos como yo que aprendimos a componer con letristas como Luis Alberto Spinetta, Litto Nebbia o Miguel Cantilo, entre tantos otros, no podemos aceptar este nivel tan bajo, por más que sea bueno para bailar.

¿Cuál considerás que fue tu mayor éxito y por qué?

Voy a ir un poco más allá de nombrar canciones como “Conociéndote” o “Cuando amas a alguien”. Mi mayor éxito es haber impuesto en el rock nacional una balada pop poética y profunda. Cuando grabé un álbum en Miami y hablaba de este tema con músicos y productores latinos allá, confirmé la gran admiración que nos tienen porque los argentinos hacemos un rock y baladas en español con otra onda y expresividad.

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“Lo que yo trato de hacer es una canción que no sea melosa, que no sea vulgar, que sea poética y que sobreviva a las modas”, dijo Pueyrredón.

“Lo que yo trato de hacer es una canción que no sea melosa, que no sea vulgar, que sea poética y que sobreviva a las modas”, dijo Pueyrredón.

Es probable que tu esposa ya se haya acostumbrado a lo que generan tus canciones, pero ¿alguna vez tus canciones te generaron conflictos?

No... conflictos no. Pero alguna mirada tipo “y esta canción ¿a quién se la habrás escrito?”. No es tanto por las canciones... los problemas vienen más por las actitudes de algunas chicas que dicen o escriben cosas un poquito jugadas.

Existen canciones que dejan huella a nivel personal. Hiciste bailar a una generación con el set de lentos en las discotecas y más de una pareja debe tener algún tema tuyo como un símbolo de su relación. ¿Qué pensás de esa dimensión que adquiere la música como una marca en las emociones más profundas?

El amor es algo muy importante en la vida de todos. La música es una herramienta, un vehículo para expresar un concepto que se desarrolla y se convierte en un objeto artístico que conmueve. Los autores de canciones manejamos esta forma de moldear una obra que amalgame palabras, sonidos, acordes y tratamos de decirlo con expresividad y con equilibrio. Hacer música es generar y compartir un sentimiento con los demás. Es lo que se dice y cómo se lo dice.

César "Banana" Pueyrredón - Don't Cry... No Llores (Video Lyric)

También existen otras canciones que son referentes de una época, como en tu caso puede ser “Toda una noche contigo” o “Conociéndote”. ¿En qué circunstancias las escribiste? ¿Cómo te llega la inspiración para temas que finalmente se los apropia la gente y los incorpora como parte de su vida o sus recuerdos?

“Toda una noche contigo” la escribimos con el Griego Scoufalos, un hermano que ya se nos fue... No tiene historia atrás. Recuerdo que él trajo la idea de la melodía y empezó a escribir algo como “quiero encontrar un amigo”. A mí me sonaba muy romántica la canción y le propuse así por instinto, rimando para no perder el espíritu, “toda una noche contigo” y él me miró, se asombró y me dijo: “tenés razón, seguila vos”. “Conociéndote” sí la escribí para una compañera de primer año de facultad, cuando estudiaba Composición en la UCA. La inspiración viene de muchos lados: de historias propias, de historias verdaderas pero ajenas, aunque después las canto en primera persona como si yo fuera el protagonista y también de frases y situaciones que están alrededor, pero son historias inventadas. Cuando la canción le llega al que escucha, ahí recién se completa el ciclo. Sale de mí, deja el nido, se despersonaliza, vuela sola y se instala en el corazón de la gente.

¿Existe alguna canción que hayas pensado que no era tan buena y terminó siendo un éxito? ¿Qué reflexión podés hacer sobre eso?

Existen varias canciones que no era que pensaba que no fueran tan buenas. Al contrario, sabía que estaban buenas pero tenía mis dudas de si la gente las iba a aceptar. Una fue “Más cerca de la vida” que le dio el nombre al álbum y hasta compitió con “Cuando amas a alguien”, que era el hit romántico de ese álbum. La reflexión que hago es que yo me jugué a presentar una canción no romántica, más filosófica, que hablara de la vida, de los sueños, de la esperanza, de Dios... de amor, pero más como energía que integra las cosas y que surgió de una experiencia personal con mi mujer. Y la gente la aceptó. Y a partir de ahí se me amplió el horizonte para escribir aún más canciones que no fueran sólo románticas de pareja.

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Si es que existe y si lo querés revelar... ¿cuál es secreto para componer una buena canción?

No hay un secreto ni una fórmula que determine el éxito. No es como una fábrica que consigue hacer un tipo de chocolate que la gente compra durante años y años... En la música los gustos cambian, uno cambia y evoluciona, las radios cambian, aparecen nuevos artistas, nuevas propuestas. Hay que respetar el estilo, ser fiel a su estilo y acomodarse un poco al sonido de la época. Lo que yo trato de hacer es una canción que no sea melosa, que no sea vulgar, que sea poética ¡y que pueda sobrevivir a las modas porque sus códigos y su mensaje siguen válidos! Por supuesto que uno se apoya en recursos y herramientas especiales para lograr ese equilibrio en la forma de la canción. Pero eso forma parte de técnicas muy específicas que es muy largo de explicar en una respuesta que no la leen los músicos solamente. Pero por supuesto debe haber emoción para expresar la canción y eso no es una técnica que se aprende.

¿Qué te inspira de esta época tan compleja, con pandemia, distanciamiento y ansiedades desconocidas hasta ahora, para seguir componiendo y trabajando?

Creo que mi buen humor, mi mirada positiva y optimista me salvaron de los momentos más oscuros y depresivos que pasamos todos. Nadie imaginaba que el aislamiento iba a durar tanto y además que se trastocara tanto la perspectiva laboral. ¡Hoy todos aprendimos lo importante que es la comunicación para sentirnos vivos! Y lo que más rescato es cómo se multiplicó el apoyo de los fans o seguidores. ¡Ese ida y vuelta con la gente me mantuvo siempre activo y ha sido extraordinario! La única canción que me salió en esta pandemia fue “Don’t Cry... No llores” inspirada en mis nietos Aurora y Xavi. Es una reflexión sobre el mundo que les estamos dejando. Fue como que sentí que la llegada de estos chiquitos nuevos al planeta es una señal de que el futuro tiene sentido.

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