Domingo 24 de Febrero de 2013
Ya van dos oportunidades en que se le impide a la gente acceder al Hospital de Niños Victor J. Vilela por la puerta principal. En la primera se argumentó que habían desaparecido sillas, un televisor y objetos personales de los empleados. Ninguno de los comerciantes vimos salir a pacientes o familiares con semejantes objetos. Resulta irrisorio cerrar la puerta principal para impedir los robos, al tiempo que se obliga a los papás acaminar con las criaturas enfermas casi tres cuadras, ya que al llegar allí los envían por calle Dorrego y luego, una vez adentro, hacia el lugar que le indique el personal a cargo. Si bien es cierto que los comercientes tenemos nuestro propio interés, no menos ciertos son los problemas que le acarrean a los pacientes y al personal. Si alguien los consultara sabría la opinión que ellos tienen. La segunda vez que se decidió cerrar la puerta fue como consecuencia de un hecho de conocimiento público, a raíz de la muerte de una nena, cuyos familiares destrozaron la guardia. Pero eso ocurrió un domingo por la noche, cuando la puerta estaba cerrada. Se dice que no hay fondos para el servicio policial, pero en primer lugar hay personal de la GUM que podría estar en la puerta y en segundo lugar pregunto: ¿es bueno para la imagen de la ciudad cerrar las puertas de los hospitales por la inseguridad? ¿No causa más problemas de los que resuelve?
Josefa Peralta
DNI 11.753.698