Martes 28 de Julio de 2009
Celebro la decisión del Horacio Usandizaga de continuar en la presidencia de Rosario Central puesto que no es más que cumplir con el mandato que le confirieran los socios en las últimas elecciones. Así como adhiero a esta continuidad, considero imprescindible un viraje de 180º en su modo de ejercer el poder: los actos de gobierno deben ser decididos por mayoría de la comisión directiva, informados, transparentados y orientados a la defensa de los intereses y necesidades de los socios. El crecimiento del club obliga a plantear el mejoramiento y jerarquización de la calidad institucional, lo que lleva a la necesidad de realizar una urgente reforma del estatuto que permita la inclusión de los jóvenes en el gobierno y priorice la independencia de la sindicatura, órgano de control de la institución. Las organizaciones se construyen desde la ética solidaria y nunca desde el individualismo egoísta. Por un central grande y democrático.
Gustavo Brisaboa, brisaboagustavo@hotmail.com