Central volvió a quejarse de los fallos arbitrales, que lo perjudicaron
Que el árbol no tape el bosque. Una cosa no quita la otra. Por un lado, Rosario Central fue claramente perjudicado en las últimas tres salidas del Gigante por fallos arbitrales, lo cual lo privó de llevarse puntos (no menos de tres) de cada uno de sus encuentros. Y por otro lado, si el equipo de Cuffaro Russo no tuvo mejor suerte ante Arsenal, San Lorenzo y Huracán (todas derrotas por 1- 0), fue en gran parte porque no pudo traducir en goles lo que generó.

Viernes 30 de Octubre de 2009

Que el árbol no tape el bosque. Una cosa no quita la otra. Por un lado, Rosario Central fue claramente perjudicado en las últimas tres salidas del Gigante por fallos arbitrales, lo cual lo privó de llevarse puntos (no menos de tres) de cada uno de sus encuentros. Y por otro lado, si el equipo de Cuffaro Russo no tuvo mejor suerte ante Arsenal, San Lorenzo y Huracán (todas derrotas por 1- 0), fue en gran parte porque no pudo traducir en goles lo que generó.

Pero claro, no se pide un juez que falle a favor sino lo que corresponde y sí así hubiera ocurrido en los citados partidos, Central hubiera estado en condiciones de traerse al menos tres empates, los que lo hubieran sacado en esta 11ª fecha de la zona de promoción. De la otra cuestión, de la futbolística, hace hincapié Cuffaro Russo (ver "Cuffaro no cambia") y afirma que no hay por qué cambiar, pese a fallar ante el arco.

Entonces, en lo referente a los fallos arbitrales, el presidente Horacio Usandizaga ya se había quejado de Pablo Lunati luego de San Lorenzo, lo cual no sirvió al menos de muralla para que no lo perjudiquen en el futuro, ya que el miércoles, esta vez un asistente del árbitro Luis Alvarez (Francisco Noguera), fue el que no vio la doble posición adelantada en el gol del triunfo de Huracán. Claro, iban 5’ y mucho tiempo para revertir la historia, pero eso es el otro cantar tratado en nota aparte.

Respecto a esa jugada puntual, Cuffaro Russo explicó ayer por qué el asistente no debió equivocarse. "En una pelota quieta es imposible no ver el off side si está parado donde debe estar. Yo sospeché desde el principio que debió ser anulado".

Lo cierto es que por ese fallo, como en los otros partidos, Central pagó alto costo por los errores arbitrales. Ante San Lorenzo, también fue un asistente, el de Lunati (Sergio Zoratti), el que convalidó la posición adelantada en el gol de la victoria de Bernardo Romeo. Aunque en este caso está el atenuante de que fue en una acción de juego, el off side del atacante azulgrana fue más claro que el de los dos jugadores del Globo que intervinieron en el gol, Ezequiel Filipetto y Eduardo Domínguez.

Y en ese mismo partido, lo que sí le cabe responsabilidad a Lunati fue que en los instantes finales no cobró un más que claro penal de Gastón Aguirre a Choy González, que le dio un topetazo casi en sus narices para evitar que tuviera chances de conectar un centro desde la derecha.

Ya en Sarandí ante Arsenal, Carlos Maglio omitió dos claros penales, sobre todo el último en tiempo recuperado, cuando Javier Yacuzzi usó su antebrazo para evitar que Darío Ocampo lo burlara y tampoco el asistente Roberto Reta lo vio. Antes, Diego Braghieri fue tomado de la camiseta, con el partido 0-0, uno de similares características al camisetazo a Zelaya ante Banfield (0-0).

"A mí no me gustó el arbitraje. No agilizó el juego", analizó Cuffaro, para luego rematar: "Uno no quiere hablar de estas cosas, pero lamentablemente debe hacerlo. Otra vez nos perjudicaron. Hablamos de nueve puntos que no pudimos obtener", dijo Cuffaro, aunque en realidad seguro serían tres. Igual hubieran sido muy bienvenidos.