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Central: Por varias razones, Russo no halló aún una base confiable

Central no levanta cabeza en el torneo. El equipo no aparece, la cosecha de puntos es escasa y los interrogantes se van transformando en angustia. Por eso, la necesidad de una reacción se vuelve cada vez más urgente.

Martes 01 de Octubre de 2013

Central no levanta cabeza en el torneo. El equipo no aparece, la cosecha de puntos es escasa y los interrogantes se van transformando en angustia. Por eso, la necesidad de una reacción se vuelve cada vez más urgente. El buen rendimiento ante Arsenal en el Gigante, que aparecía como la primera luz confiable en el camino, no pudo ser refrendado en la visita a All Boys y ese golpe anímico obligó a regresar a la estación de los replanteos. Mientras tanto, Russo demostró a lo largo del certamen que todavía no pudo hallar una base que sustente las ambiciones canallas en primera división. En 9 fechas utilizó 21 jugadores, repitió sólo una vez la formación y la única variante táctica se dio con el ingreso del pibe Becker. Así, tratando de emitir mensajes de confianza hacia el flanco interno y buscando a la vez perfilar una formación que alimente números y certezas, queda claro que el entrenador todavía no pudo encontrar una receta que active su propuesta.

En las jornadas iniciales Russo reiteró su sistema (4-4-2) y los nombres para los cimientos de esta etapa. En las cuatro primeras fechas (2 victorias y 2 derrotas) se verificaron intercambios entre Delgado y Schulze para cubrir el lateral izquierdo de la defensa, la mayoría de las veces por tarjetas.

Ante Gimnasia (1-3) apareció Niell en la delantera y marcó un gol. Parecía que podía ser un soplo de nuevos bríos para la ofensiva pero ese anhelo se fue desdibujando. Por eso no extrañó que en los últimos cotejos fue Medina el que volvió.

Frente a Colón (1-2) y San Lorenzo (0-2) saltó Abreu a la cancha. Aportó oficio y experiencia, aunque le faltó movilidad. Después de dos partidos dejó la sensación de que es más determinante cuando ingresa en los minutos finales. Más allá de eso, apenas tuvo a Luna repuesto físicamente, el DT lo metió de nuevo como titular.

Precisamente frente al Ciclón se verificó uno de los primeros intentos de retocar el medio. Pero en vez de apostar por una cuota mayor de fútbol, pensó más en los rivales de turno y puso a Ballini a batallar en la zona media. Otra opción que no redituó.

En la 7ª fecha, en la visita a Tigre hubo cinco cambios nominales. Allí Russo levantó el manto protector que había construido sobre su base inicial y metió mano. Caranta regresó al arco tras la suspensión y Magallán entró por Peppino para solidificar la última. En el medio, Pol Fernández y Lagos ingresaron por Encina y Carrizo. Y arriba volvió Luna tras la lesión. Las variantes no causaron el efecto deseado, Central estuvo atado y jugó su peor partido en el torneo.

Ante Arsenal el DT se inclinó por Encina, Becker (suelto adelante de los volantes) y Medina. A pesar del empate hubo una sensible mejoría en lo actitudinal y en lo futbolístico. Pero ese gesto debía ser ratificado en Floresta y, más allá de que Russo repitió por primera vez la formación, hubo otro paso fallido porque no aprovechó el hombre de más durante una hora. Aunque es cierto que no perdió afuera, como las cuatro veces anteriores que emigró.

En este tramo del torneo hubo muchas variantes y quedaron a la vista fallas individuales y colectivas que no permiten alcanzar el equilibrio para salir de este laberinto.

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