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Central sumó un punto en Rafaela para poder seguir solo arriba

Volvió a ceder el primer tiempo y se recuperó en el segundo. Logró un punto en Rafaela que le permite seguir como único puntero del torneo.

Lunes 23 de Marzo de 2015

Central llegó en ganador,  pero se fue invicto y puntero solo como estaba porque Boca apenas igualó en San Juan. Vino a Rafaela a ganar, no perdió. Pudo dejar todo con otro primer tiempo horrible, debió llevarse todo en una segunda etapa con exclusividad. Claro, no siempre se gana en este tipo de canjes. Quedar a mano a veces no viene mal. Las ofertas del fútbol están a disposición y si uno se duerme hay que aguantársela y compartirlas. Por más que el líder enfrente al último.
  Otra vez Marco Ruben apareció con un grito de gol. Pero esta vez fue para el 1 a 1. No llegaron más conquistas después de la dormida de cuarenta y cinco minutos. Y la última imagen no es la que cuenta. Vale tanto como la primera. Y por ahora el Canalla debe agradecer que sus rivales siempre le dieron la chance de terminar feliz, pero  todo el año no es carnaval.
  Claro, el penal no sancionado en el adicional. Otro discutible un par de minutos antes. Dos clarísimas de Niell que el arquero De Giorgis tapó en forma brillante. La pelota siempre en poder de los once jugadores auriazules y no en los diez de Rafaela. La diferencia de un futbolista menos que fue aprovechada para dominar, pero no para convertirla en determinante. Todos los recuerdos de un segundo tiempo que esta vez no alcanzó para hacer olvidar cómo el equipo llegó abajo en el resultado hasta el inicio del complemento. Lo que realmente valió fue la conquista de Marco Ruben tres minutos después de, seguramente, vivir un temblor en el vestuario, con un Coudet que ya estaba sacado (tiró una botellita de agua ante el enésimo horror de Jonás Aguirre) porque nadie había entendido de qué se trataba jugar a ganador, como lo habían practicado y hablado en la semana.
  Es que el técnico planteó un partido distinto. Con cuatro cambios de nombres y varios posicionales. Pero, de arranque, todo le salió peor. Central se vio superado por las ganas de los rafaelinos, sólo por eso. Encima, tener un hombre de más durante veinte minutos (Bastía vio la roja a los 26’) ni influyó, al punto que Sensini no tuvo necesidad de cambiar nada ante la pasividad futbolística de un líder que no jugó como tal.
  Es que en los 45’ iniciales el juego auriazul no apareció. Al atacar, no supo por dónde ni cómo. En el medio ningún jugador encontró su posición. Y atrás, la pareja que defendió por derecha falló siempre, en especial Yeimar Gómez Andrade que no acertó una.
  Y justo por el espacio que no supo cubrir el colombiano se metió Federico González, al que corrió Jonathan Ferrari sin poder contenerlo y metiéndole el manotazo que no dejó dudas para el penal que sancionó Germán Delfino. Iban 18’ cuando Eluchans eligió el palo opuesto al que se tiró Caranta para poner el 1-0.
  Claro, quedaba mucho por jugar. Rafaela no era un equipo afilado que supiera aprovechar el pésimo momento auriazul. Y la diferencia de sólo un gol no era impedimento para creer en otra recuperación. Entonces aún nada estaba perdido. Pero había que esperar al segundo tiempo, como siempre. Hasta aguardar qué decisión tomaría el árbitro cuando fue alcanzado por un proyectil desde la tribuna local, porque pareció que lo suspendería. Pero siguió y los quince minutos de intervalo volvieron a funcionar para cambiar el rumbo del equipo del Chacho. Ese que esta vez no fue por el camino de los triunfos en fila, sino por uno similar que a Central lo dejó cerca. El que igual lo mantiene arriba solo en la cima porque Boca igualó en San Juan.

Otro mal arranque que esta vez dejó secuelas

Una más, y van... Central volvió a desperdiciar un tiempo. Y otra vez fue el primero, como tantas veces ya le sucedió desde el inicio del torneo. La reacción en el complemento llegó, pero en esta oportunidad no alcanzó para torcer la historia. Apenas para el empate, más allá de que jugó más de una hora con un hombre de más.
Si Coudet tras el partido hizo hincapié en este comportamiento es porque ya es algo que le preocupa. Porque le pasó contra Tigre, Crucero del Norte, Olimpo y Temperley. Y ayer. El equipo entró dormido y por eso Atlético de Rafaela no sólo le llegó bastante, sino que también le convirtió.
A esta altura ya no parece ser un comportamiento aislado ni mucho menos. Este Central demostró más de una vez que le cuesta el arranque. Cuando logra ganar todo bien, cuando sucede lo contrario la cosa cambia.

Coudet: “Nos duele perder puntos”

Otra vez Eduardo Coudet brindó sus explicaciones con mucha calma, aunque en muchas de sus declaraciones dejó entrever cierto fastidio. El más pronunciado fue por el “dolor que nos provoca perder puntos”, pero también porque su equipo volvió a incurrir en el error de ser muy liviano en el primer tiempo. Además porque el gol de Atlético de Rafaela llegó por una jugada “que teníamos muy vista” en la previa. Y también le apuntó, en cierta forma al arbitraje. “Esta vez nos tocó perder puntos por algunos fallos”, tiró.
  “Nos duele perder puntos porque uno se acostumbra a ganar y eso es lo que queríamos hoy (ayer) también”, destacó Coudet.
  “Se falló en lo que habíamos preparado. Porque otra vez pensamos una cosa y otra vez sufrimos. Alcanza con mirar la jugada en la que nos convirtieron, que es algo que teníamos muy visto en la previa. Porque sabíamos que Rafaela es un equipo que apuesta mucho a la segunda jugada y el gol viene justamente por una segunda jugada”, sostuvo.
  Y rápidamente se metió en esos inicios de partido que al equipo le están costando. “Tendremos que laburar más todavía, también charlar y ver qué es lo que nos pasa. Nos duele porque durante la semana preparamos las cosas de una manera y después en los partidos no se da”, se sinceró el Chacho. Y agregó: “Sabemos que los arranques de los partidos nos están costando, pero lo bueno es que el equipo de a poco va mejorando en el juego y que genera situaciones. Lógicamente cuando fallás en el arranque después se te achican los espacios para ir a buscar el partido”.
  El entrenador auriazul no pasó por alto el tema de las polémicas, aunque hizo foco en las que consideró que fueron en perjuicio de Central. “En la última jugada hay penal”, dijo en relación a la mano tras el tiro libre de Donatti. Y también apuntó: “En la jugada en la que cobran mano, a Ruben lo arrastran de la camiseta. Creo que el árbitro hizo un buen partido, pero nos vimos desfavorecidos por muchos fallos. A veces ganamos por algún fallo, pero esta vez nos tocó perder dos puntos”, cerró.

Mala tarde para Delfino

 Un partido complicado para Germán Delfino. Con muchas situaciones polémicas en las que el juez lejos estuvo de aprobar. Porque tuvo algunos aciertos, pero otros tantos errores, y en jugadas clave, como la que se dio en el cierre con la no sanción de un penal a favor de los canallas.
  A a los 16’ llegó la primera jugada crítica. Penal de Jonathan Ferrari a Federico González: correcto. La queja igual estuvo, pero de los locales pidiendo expulsión. No pareció necesaria, la amarilla y la sanción fueron correctas.
  Diez minutos después, a los 26’, todo Rafaela se le fue al humo por una infracción sancionada lejos de su arco, favorable a Central, creyendo que un minuto antes pasó lo mismo (sin la misma violencia, aunque es cierto que como para sancionarla), a la inversa, y lo dejó pasar. Fue falta y amarilla para Bastía, por agresión severa a Cervi. Sin sentido, irresponsablemente, el Polaco se fue de boca (trascendió que le dijo “sos un caradura”). Por eso apareció de inmediato la tarjeta roja.
  Ya con la bronca ganada, corrió el reloj hasta los 42’, cuando un rollo de papel lanzado desde la tribuna local golpeó a Delfino (ver aparte). La intranquilidad continuó tras el descanso. El gol canalla (47’) también fue protestado por una sanción previa de lateral que el asistente marcó para Rafaela y Delfino al revés.
  También puede considerarse error la no sanción de penal a Ruben, cuando a los 89’ se metió en el área, forcejeando con un defensor que según el 9 lo tironeó de la camiseta, antes de que la pelota diera en la parte alta del brazo del jugador auriazul, por lo que el juez cobró mano y amonestó al goleador.
  Y en el cierre, en tiempo adicional, cuando Central buscaba el desnivel, el árbitro acertó con un tiro libre cerca del área, pero le erró cuando tras el remate de Cervi uno de los jugadores de la barrera la tapó con la mano, un metro adentro del área. Algo que se vio muy claro con las imágenes de la TV y entendible desde las palabras del número 10 auriazul: “Imposible que haya tenido tiempo de salir del área”. Pero Delfino la cobró afuera y Central no tuvo el penal que mereció.

El juez fue agredido pero decidió seguir el partido

A los 42 minutos del primer tiempo el partido bien pudo haberse suspendido, si es que Germán Delfino decidía parar por el proyectil que recibió en el pecho. En la previa de un tiro libre para Atlético de Rafaela el árbitro fue víctima de una fuerte agresión. Se trató de un rollo de cinta que nunca se abrió e impactó en su pecho, lo que provocó que quedara tendido en el piso durante algunos minutos. Cuando se repuso dialogó con sus colaboradores y entre ellos decidieron que el juego continuara. Después de las sanciones al Gigante y el Mundialista de Mendoza, la historia bien pudo detenerse ahí mismo.

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