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Central sumó un buen punto en La Plata que apuntala su meta de mínima y se consolida

Otro paso adelante en el mientras tanto. Y de visitante, con un Estudiantes siempre duro, en un proceso de formación hacia la consolidación, a Central estos resultados le suman.

Domingo 10 de Noviembre de 2013

Vale el punto, por supuesto. Primero, porque estuvo bien. Se ajustó al trámite. Pudo ganarlo en el final, pudo perderlo antes. Y de visitante, con un Estudiantes siempre duro, en un proceso de formación hacia la consolidación, a Central estos resultados le suman. De ninguna manera restan. Hay un equipo que va ganando respeto, que puede aún no saber manejar algunos tiempos de un trámite pero, en el mientras tanto hacia mejores destinos, toda cosecha es bienvenida. Sirve entonces este 1 a 1 de anoche en La Plata.
  Dentro de un juego cerrado, de asfixia por momentos y por lógica de pocas situaciones, Central había sido el mejor hasta la conquista de Paulo Ferrari. Si bien la apertura en el amanecer del complemento llegó de forma fortuita, con un centro que cayó detrás de Rulli, por entonces el equipo de Russo supo imponer sus intenciones. Tuvo mejor pie en el medio con el Sapito Encina, sobre todo, y Diego Lagos, y quizás el mejor indicio de este cuadro de situación fue cuando se invirtió la ecuación táctica entre Jonatan Silva y Walter Acuña.
  Fue en esa actuación del delantero debutante en el fútbol grande donde más se notó cómo Central fue volcando el trámite. Cuando Silva se preocupó más por él que por proyectarse, empezó a verse ese pequeño desbalance a favor de los auriazules. Fue ahí cuando primero merodearon los dominios de Rulli y luego lo asustaron en serio, sobre todo en aquel remate en el caño del propio Acuña.  

 No mucho más, es cierto, pero la sensación de leve superioridad estaba y se concretó en diferencia con aquella zurda combada de Ferrari, tras una buena asistencia de Carrizo. Curiosamente, o no tanto, lo que debió ser el mejor momento canalla en el partido, se transformó en el peor. Lejos de tranquilizarse con la ventaja, perdió la brújula y Caranta empezó a tener una participación decisiva, al punto que sólo lo vulneraron cuando el cabezazo de Auzqui fue mal corregido por Donatti.
  En el medio, el uno auriazul tuvo intervenciones notables. La pelota llegó por tierra y aire en un breve lapso, y por eso el error de Donatti hasta podría decirse que fue forzado por esa enjundia de Estudiantes, que inclusive se prolongó por unos minutos más después de un empate que se caía de maduro. Fue el alerta amarilla que sin dudas cosechó Central. El ítem a corregir, más allá del indudable mérito pincharrata de reaccionar en la adversidad.
  Al menos, el equipo de Russo se dejó presionar pero hasta ahí. Y descomprimió con un antídoto valioso. No la reventó, no se refugió, no especuló. De a poco fue apropiándose de la pelota, alejó el peligro sobre Caranta y hasta casi lo gana en el final, con la brillante atajada de Rulli a Carrizo, tras una gran acción de Ledesma y Lagos, y en un córner que Lagos conectó débil hacia las manos del arquero pincha.
  No estuvo mal el reparto. Pese a que acarició la victoria, hubiera sido un resultado un tanto engañoso. En algunos tramos de un camino, vale tanto ser superior como no ser superado. Ese piso está encontrando Central, en este tránsito donde, más temprano que tarde, parece ya encaminado a cumplir su objetivo de mínima y se sigue consolidando para ir por más.

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