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Central recibe a Vélez con el objetivo de no detener la marcha en el campeonato

Otra vez el Gigante será el escenario para meter una marcha más. Vélez puede resultarle un rival incómodo (a las 17; dirige Mariano González), más allá de su presente.

Domingo 17 de Noviembre de 2013

En la recta final del torneo, lo peor que le puede suceder a Central es aminorar la marcha. Todos saben que nada se consiguió, que se mejoró mucho después de aquel arranque con grandes titubeos, pero que lo que se viene es tan o más importante que lo transitado. Otra vez el Gigante será el escenario para meter una marcha más. Vélez puede resultarle un rival incómodo (desde las 17 y con arbitraje de Mariano González), más allá de su presente. Pero para el Canalla la mira está puesta en un objetivo muy claro, que no permite vacilaciones.

   La forma en la que se encara este partido tal vez sea uno de los puntos de apoyo más importantes. Una racha de ocho encuentros sin derrotas es el mejor aval para Russo y los suyos. Pero mejor aún: ellos saben que nada es obra de la suerte. En esta levantada Central demostró que su crecimiento estuvo más aferrado al mejoramiento individual y colectivo que a otra cosa.

   Pero, se insiste, creer que con esto alcanza puede resultar traicionero. Sin ir más lejos, en los últimos partidos el equipo mostró muchas grietas que bien pudieron traerle algún que otro dolor de cabeza.
  Lo de Vélez será el primero de los cuatro pasos que le restan hasta la finalización del torneo. Tres puntos de los 12 que faltan por jugarse serían tomados como el paso que le permitiría llegar al objetivo de mínima. De ahí en más, todo será bienvenido. Por eso la importancia de las tres unidades de esta tarde.

   Los tres cambios que Russo introducirá para este partido (ver aparte) no alterarán la estructura. De hecho, quienes vuelven son los habituales titulares, a excepción de Lucas Lazo. Será el mismo equipo que dio vuelta un partido increíble ante Atlético de Rafaela, pero también el mismo que mostró serios inconvenientes, en especial en el primer tiempo, cada vez que lo atacaron.

   De La Plata, Russo se trajo la sensación de que algunos juveniles (caso Walter Acuña) están para apuntalar cuando sea necesario recurrir a ellos, pero sobre todo la sensación de que su equipo está transitando la ruta que, de a poco, lo está trasladando al estadío de la consolidación.

   Y nada le resultó fácil a Central este cambio de fisonomía. Es que las incertidumbres de las primeras fechas amenazaron de lo lindo. Por eso el mérito de haber sabido corregir a tiempo.

   Igual, eso no significa que todo esté listo y mucho menos que haya que bajar la guardia. El Canalla tiene cada fin de semana una prueba de carácter consigo mismo. Porque así como basó su crecimiento en merecimientos propios, sabe que tiene que mantener su rumbo y también mejorarlo por cuenta propia.

   Aquellas finales que encaró en el inicio del torneo todavía no terminaron. A esa carrera le quedan cuatro estaciones por recorrer y hoy será tiempo de una de ellas.

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