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Central: recibe a Huracán tras su segunda victoria, primera en el Gigante

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Viernes 24 de Agosto de 2012

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i de obligaciones se trata, allí está Central. La carrera que inició hace apenas un par de semanas y que lleva sólo dos capítulos es demasiado larga, pero cada paso que dé será clave. Y el equipo de Miguel Angel Russo tiene una cita con su gente, pero sobre todo con su fútbol. Con un único objetivo: revalidar lo hecho en Corrientes. Por supuesto desde el resultado, pero también en lo que tiene que ver con el funcionamiento. El golpeado Huracán (perdió los dos partidos que jugó) de Héctor Rivoira estará en frente, desde las 21.10 en el Gigante de Arroyito.

Central no fue una maravilla contra Boca Unidos, pero al menos logró sacarse el estigma que se le había adosado en aquel recordado debut contra Sarmiento de Junín, donde la puesta en escena dejó mucho que desear. Hoy es tiempo de refrendar esa mejoría.

Cumpliendo con ese cometido varios caminos podrían allanarse. El que conduce al triunfo es sin dudas el más importante; el que, en definitiva, modifica los estados de ánimo. Pero para alcanzar eso hay pasos que se deben cumplir. Central debe ser el equipo compacto del sábado pasado y no el desordenado de la primera fecha; tiene que basar su juego en buen trato de balón como lo hizo en Corrientes, especialmente en el primer tiempo, y no transformarse ese torbellino de ansiedad producto de la desesperación que se vio ante Sarmiento.

Se trata ni más ni menos que de cumplir con algunos pasos puntuales. Precisamente con los mismos nombres que estuvieron en Corrientes (Russo no hará modificaciones y mantendrá el esquema). Pero nuevamente con el condimento de que la gente jugará su propio partido. Entonces será tiempo de moverse definitivamente al ritmo propio y no mostrar permeabilidad a las exigencias que bajen desde las tribunas.

Es imposible saber si es mejor o peor recibir a un Huracán tan urgido. Sí hay una cosa muy en claro y que tiene que ver con que Central es el encargado de marcar su propio destino. Tiene todo para mostrar que la levantada en Corrientes tuvo fundamentos y no fue fruto de la casualidad. Es tiempo de demostrarlo.

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