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Central recibe a Colón con la misión de no apartarse de la punta

Para no ceder protagonismo en un Gigante repleto de hinchas desde las 21.10 buscará repetir los buenos resultados que hasta aquí lo tienen como líder.

Viernes 27 de Marzo de 2015

Si de protagonismo se trata, este Central está mandado a ser. Al menos es lo que marcan los números. Y como el futuro es impredecible cada peldaño tendrá su grado de importancia. Ni mayor ni menor que las experiencias ya vividas y las que vendrán, simplemente importante. Por eso no debe quedar librado al azar lo que el Canalla pueda hacer esta noche frente a Colón. Que será otra vez ante su gente (ver aparte), pero con el condimento especial de que el equipo de Coudet continúa siendo el único líder del torneo pese al empate del pasado fin de semana en Rafaela. De allí que la exigencia siga siendo la misma. Que la intención emocional y discursiva de no aminorar la marcha encuentre correlato en el campo de juego. Se trata de un nuevo desafío en este camino que hasta aquí viene con más alegrías que sinsabores.
  Lo ocurrido en Rafaela pudo haberse tomado como una especie de freno. No tanto en lo que tiene que ver con el juego, pero sí desde los resultados, amén de que sería un enorme acto de ingratitud hablar de un quedo teniendo en cuenta el tremendo arranque que metió el equipo en las primeras cinco fechas.
  Sí habrá cuestiones a las que atender y a las que prestarles tal vez un poco más de atención. Son las que tienen que ver con aquellos comportamientos ambivalentes que el Canalla muestra en medio de cada partido, generalmente resueltos de buena manera y haciendo prevalecer la postura ganadora.
  Puede resultar de gran ayuda o al menos un aliciente importante que otra vez enfrente haya un equipo de los más endebles del campeonato (Colón todavía no ganó), pero uno nunca sabe en qué momento el tiro puede salir por la culata. Y mientras no corrija esas actitudes que de a ratos lo tornan un equipo timorato, previsible y hasta vulnerable, las puertas para sufrir un revés estarán abiertas de par en par.
  Pero claro, se trata de una parte de la historia, a la que siempre es mejor hacerle frente con el respaldo de los resultados. Y precisamente en ese aspecto los reproches son decididamente de bajo relieve. Porque si hay algo de lo que en este amanecer de torneo se hizo gala es de los resultados.
  En el medio hay algunas cuestiones que a Coudet lejos están de satisfacerlo. Por eso vuelve a meter mano en la formación inicial (ver aparte), aunque hasta aquí fue una constante la del entrenador en esto de pasar los nombres propios por la zaranda de los rendimientos.
  Con los hinchas otra vez en las tribunas, Central se apresta a degustar otro buen plato. Por el peso mismo de los antecedentes no será sencillo. Pero depende del Canalla seguir transitando la senda de los buenos resultados. Y si es con un fortalecimiento de las bases futbolísticas, mejor.

Coudet no lo dio pero iría Maxi González

A esta altura no sorprende que Coudet meta mano en el equipo de un partido a otro. Por eso se tomó de manera natural que el técnico canalla dispusiera de unas cuantas variantes. Tres seguro y hay grandes chances de que haya una cuarta. La duda está entre Maximiliano González o Damián Musto, quien hasta ayer trabajó aparte por una molestia en el gemelo. El juvenil tiene un pie adentro del equipo, pero Coudet dijo que recién hoy lo decidirá.

Después, otro de los datos salientes es la vuelta de José Luis Fernández, quien cumplió una fecha de suspensión tras haber sido expulsado contra Temperley. Lo hará en lugar de Fernando Barrientos. Además, César Delgado volverá a dejar el equipo y esa posición será ocupada por Franco Niell, mientras que Elías Gómez irá por Jonathan Ferrari.

La última vez fue con Coudet

El momento de Central es bueno. Todo lo contrario ocurre con Colón, que hasta aquí no pudo ganar en lo que va del torneo. Pero el equipo rojinegro no es un rival sencillo para los canallas, al menos en los últimos años. Hay un dato estadístico que lo refleja: el último triunfo auriazul contra el conjunto sabalero fue hace más de ocho años, en el Apertura 2006 (3 a 0 en el Gigante de Arroyito, con goles de Germán Alemano, Paulo Wanchope y Emilio Zelaya). También es un dato de color, no menor por cierto: ese encuentro fue el último que disputó Eduardo Coudet con la camiseta de Central. Después de eso hubo nueve enfrentamientos (ya sea en Rosario como en Santa Fe), con siete victorias para Colón y dos empates. También fue el último encuentro con la camiseta auriazul de Cristián Villagra.
Hoy el destino pone al Chacho nuevamente ante el equipo que enfrentó cuando se despidió de Arroyito. Claro que en otra función, ya que esta vez lo hará como entrenador. Y por ahí se le da que desde ese lugar su equipo pueda cortar la racha de resultados adversos contra Colón.
Porque no sólo desde aquella vez Central no le ganó más, sino que en el Gigante, desde aquel tanto de Zelaya, nunca más pudo convertirle.
Hasta aquí Coudet viene no sólo protagonizando un gran inicio de torneo, sino alcanzando varias marcas históricas, como la del arranque que tuvo el Central del Metropolitano 1979, dirigido por Angel Zof.
Después de casi nueve años el Chacho vuelve a estar frente a frente con Colón. Por ahí el destino le tiende una mano para romper también esa marca.

Datos Carlos Durhand

El desafío del Chacho es que Central juegue tiempo completo

Hay poco para reprochar del trabajo que está realizando Eduardo Coudet como técnico de Central. Más no se le puede pedir en sus primeros meses como cabeza visible de un proyecto futbolístico. En seis fechas su equipo mira a todos desde arriba y ya casi nadie duda de la capacidad conductiva y estratégica para decirles a sus jugadores cómo tienen que jugar. Eso sí, en el formulario de presentación todavía tiene algunos renglones que están escritos con letras difusas. En ese punto, el Chacho no siempre dio con la formación indicada para que el equipo tomara real distancia del rival en los primeros 45 minutos. Dicho en otras palabras, Central hizo beneficencia hasta que logró calentar motores y arrancar. Salvo en la victoria ante Racing en el debut, no siempre pisó firme en el terreno de la conveniencia para establecer diferencias iniciales. Más bien el juego del equipo fue pastoso para encontrar rápidamente lo que le demandaba el trámite. Pero si hay algo que también debe valorarse de Coudet es la humildad que demostró para adjudicarse los errores que cometió en los flojos lapsos que disputó el equipo. Ya divorciado de su etapa como jugador, esta vez el Chacho no necesitó vender lo que no es cuando la crítica periodística le puntualizó que no supo leer los partidos de entrada. Al contrario. Se mostró receptivo a la hora de reconocerlo. Sumamente dispuesto al aprendizaje. Tampoco cayó en la obcecación de creérsela toda cuando sus reflejos actuaron para rectificar el rumbo que había tomado erróneamente el equipo. Porque así como se dice una cosa, también vale la pena escribir otras cuando el equipo está puntero solo. No es bueno que Coudet abuse de su incorrecta percepción para regalar un tiempo de su valioso capital. Hasta ahora esa falencia se vio disimulada por la precaria armazón colectiva que tuvo lo que enfrentó. Le alcanzó para que Central les ponga la mano en el pecho a sus adversarios de turno y los haga retroceder. Pero no sería aconsejable seguir desafiando al destino. Por lo pronto, esta noche contra Colón el entrenador canalla tiene una gran oportunidad de continuar dándole vuelta a la formación y formateando sistemas para que el equipo muestre el mismo estilo reconocible, pero en tiempo completo.  (Opinión por Mauricio Tallone)

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