Sábado 19 de Mayo de 2012
Es el momento de la verdad. La obligación toca la puerta y el objetivo original está al alcance de la mano. Más cerca que nunca. A sólo cinco pasos. Rosario Central tiene que sacar a relucir en el tramo final del torneo las cualidades que lo llevaron a ser uno de los merecidos líderes de la B Nacional junto a River. En ese marco de tensión, euforia y exigencia, el conjunto de Juan Antonio Pizzi recibirá esta tarde, a las 16.10, a Atlético Tucumán en el Gigante, en un choque que le permitirá seguir potenciando el inquietante sueño del ascenso directo.
El canalla ya asaltó la punta después de mucho bregar, es más candidato que nunca y no le esquiva a los rótulos que le cuelgan. Sabe que ya no hay margen, ni licencias y que el reloj no deja lugar para los infortunios. Por esfuerzo, convencimiento y méritos propios, Central dejó atrás la parte más tediosa del camino y ahora transita el pasaje más importante, el determinante, con la cabeza levantada, el corazón en la mano y la vista clavada en la señal de meta.
En las próximas cinco fechas se decidirá a todo. El equipo auriazul no depende de nadie y ese es un enorme plus que juega a su favor y puede convertirse en su mejor aliado. Además viene con un envión impresionante de seis victorias al hilo que le puso el ánimo por las nubes y que le otorga sustento a sus naturales aspiraciones.
A esa racha motivadora se le suma un impactante invicto en condición de local, que es el sello distintivo de esta campaña.
Como nada es sencillo en el derrotero canalla, esta vez deberá dismular las ausencias de Matías Lequi y Santiago Biglieri. El defensor es el alma, la voz de mando y el núcleo temperamental de esta avanzada. Y el volante-delantero creció sensiblemente en influencia y en juego hasta convertirse en una pieza de gran valor en el andamiaje ofensivo.
El Flaco Lequi (ruptura microfibrilar en el recto anterior del muslo derecho) quedará afuera un par de partidos, en tanto Saviolita Biglieri (molestia muscular en el isquiotibial derecho) mejoró de su lesión y quedó entre los concentrados para el pleito con los tucumanos. Según lo esbozado en la semana, Franco Peppino ocupará el puesto en la zaga, mientras que Omar Zarif se hará cargo de volcar su despliegue y su predisposición en la línea media del equipo.
Con esos dos cambios, Central tratará de extender el halo avasallante de la fortaleza de Arroyito frente a un rival irregular. El espíritu batallador, aplomado y pragmático que supo aprender en el cuarto final del campeonato seguramente le servirá para alimentar su anhelo y reducir las chances de riesgo. La recompensa está muy cerca y a esta altura de los acontecimientos no quedan dudas de que el rumbo apuntado es el correcto. Sólo resta mantener el tranco y respetar los compromisos asumidos para cuidar el sitial de privilegio.