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Central no debe apresurarse para crecer, es momento de parar la pelota

Mientras consigue resultados, el equipo dirigido por Eduardo Coudet va despacio. Es invicto y, al menos hasta esta tarde, puntero en un torneo largo de 30 fechas. 

Domingo 19 de Abril de 2015

Es momento de parar la pelota. De razonar, entender y mirar bien hacia adelante. Central está puntero. Y pese a que lo más probable es que esta tarde pierda esa condición nadie debe preocuparse. De nada sirve el apuro en un torneo de 30 fechas. Van 10. La tercera parte. Faltan 20. Como si fuera un torneo viejo entero.

   Entonces hay que saber valorar los puntos. La forma en que se obtienen. Y, sobre todo, aprender de nuevo que, a la larga, se necesita más que una buena racha de resultados para pelear la punta. Central la tiene, con diez partidos invicto, y está empezando a mostrar cosas interesantes desde lo futbolístico para creer en lo que vendrá: que no se desinflará.

   El Chacho Coudet está trabajando con sus jugadores en el crecimiento, bien sostenido desde los resultados y con rendimientos en alza de los protagonistas.

   Es cierto que el hincha quiere siempre triunfos y por ahí no observa otras cuestiones. Sobre todo en medio de los partidos. Pero en el análisis posterior del juego se pueden ver aspectos interesantes.

   A saber: en La Plata, Central demostró que puede crecer con la pelota en su poder. Sin dividirla porque sí, sin regalarla por apuros, con una idea de protagonismo sostenida y con el compromiso agregado de todos por recuperarla cuando la tiene el rival.

   En el trabajo que pocos ven, la dupla Nery Domínguez-Damián Musto se mueve coordinada y eso balancea el juego. Entonces, Franco Cervi puede moverse a gusto y desplegar su buena técnica, rapidez y compromiso para liderar lo ofensivo. Desde la derecha, para que César Delgado por el centro corra menos y aporte más.

   Claro, falta más juego para crear peligro. Pero hay tiempo para encontrarlo. Coudet deberá serenarlo a Jonás Aguirre para que no se embarulle con su velocidad. Y los de afuera tienen que entender que Gustavo Colman, quien puede aportar esa cuota de calidad para meter pases gol y hacer más ofensivo el juego, no puede ser de la partida por ahora. Su estado físico aún no se lo permite. Está para media hora, y la final, para ir por más cuando el equipo lo necesite.

   ¿Los goles de Ruben? Ya volverán. Acostumbró mal y sólo lleva dos cotejos sin convertir. Igual, está ahí, siempre cerquita.

   Y la cuestión defensiva es otro punto en el que creció el equipo auriazul, también con el aporte de Musto-Domínguez, quienes no permiten que los rivales progresen fácilmente en el terreno para enfrentar a los centrales.

   Ahí aparece Alejandro Donatti ordenado. Firme para imponerse de arriba y para darle serenidad a su ladero Yeimar Gómez Andrade, quien entendió que ya no tiene que rechazar la pelota para cualquier lado, que debe atreverse a jugarla (aunque por ahí le cuesta), que hoy encontró salida al tener por su lateral a un Víctor Salazar que entró imponiendo presencia en la marca y la proyección.

   Claro, los rivales juegan y también saben llegar. Y ahí este Central descansa en Mauricio Caranta y su buen momento prolongado. Más allá de que algunos critican que le cuesta mantener el arco en cero, claro, la mayoría de los goles no son de su exclusiva responsabilidad. Ejemplos. Alcanza con repasar los últimos dos: un cabezazo de otro partido de los sanjuaninos y una segunda pelota al ras en el área en La Plata. Y hay que contarle siempre un par de atajadas destacables, como las que realizó ante Estudiantes.

   En cuanto al ritmo del torneo, ahora llega el descansito de una semana por las elecciones bonaerenses y Coudet deberá saberlo aprovechar para apuntar primero a dos partidos que en la mira parecen accesibles, aunque no siempre se cumple lo previsible, como se vio ante el alternativo del Pincha. El partido 11 será ante un Huracán que puede andar de copas, o caído por una eliminación, y el 12 con un Chicago para respetar (por ser de visitante), pero que no asoma tan duro.

   Después sí. Una racha de partidos complicados en la que puede ceder terreno, pero también a la que puede llegar con aire suficiente por cualquier tropezón, porque se darán en continuado Lanús, River, Independiente, Aldosivi en Mar del Plata, Vélez y el primer clásico del año ante Newell’s. Pero eso será para pensarlo más adelante. Y quien dice que no lo haga mirando desde la azotea de la tabla de posiciones.

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