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Central necesita corregir el rumbo esta tarde en la visita a Tigre tras una semana de autocrítica

Todos coincidieron en que la mejor manera de levantar la cabeza es sumando, lo ideal sería los tres puntos. Pero para Central nada es fácil. Por eso está obligado a madurar de golpe.

Domingo 15 de Septiembre de 2013

No fue una semana más en el campamento de Central. Para nada. Porque la derrota ante San Lorenzo de la fecha pasada, que significó haber perdido el invicto de local, dolió por sobre todas las cosas por el modus operandi. Porque el Canalla repitió errores ingenuos, amén de la avivada con mala fe de Elizari ante Ferrari. Volvió a recibir goles por errores no forzados y le costó una enormidad generar chances netas de gol en el área de enfrente. Por eso hubo una gran autocrítica de parte del cuerpo técnico y los jugadores en la semana de trabajo en Arroyo Seco. Todos coincidieron en que la mejor manera de levantar la cabeza es sumando, lo ideal sería los tres puntos, esta tarde ante el golpeado Tigre. Pero para Central nada es fácil. Por eso está obligado a madurar de golpe.

   Miguel Angel Russo sabe mejor que nadie que su equipo todavía está en formación. Que hay algunos desacoples en cada una de las líneas que terminan volcando el resultado de los partidos a favor del rival. Que con poco los adversarios lo lastiman. Y después, que el apuro de ir hacia adelante, fracasa sistemáticamente en los intentos de atacar el arco de enfrente. Por eso el DT no se quedó de brazos cruzados y metió mano en el equipo (ver página 9). Buscó dar un golpe de timón que levante el nivel individual y colectivo de los suyos. Quiere cortar hoy mismo la racha de caídas seguidas (Colón y San Lorenzo) y además no volverse a Rosario con las manos vacías como ocurrió en las tres excursiones anteriores afuera del Gigante.

   Tigre es un adversario que viene a los tumbos. Hasta tiene técnico interino. Pero eso no garantiza nada a favor de Central. El Canalla deberá hacer muy bien los deberes en Victoria. Primero siendo sólido en el retroceso, sin dejar que los rivales corran 60 metros con el balón y se le metan en el área. En el medio la pelota debe ser una solución y no un problema como se viene repitiendo. Y arriba también habrá que afinar la caligrafía para escribir la palabra gol. En los últimos tres partidos Central anotó sólo dos veces, Godoy Cruz y Colón, y fue desde los doce pasos con las ejecuciones magistrales de Abreu, que hoy va al banco. No logró facturar mediante una jugada elaborada.

   Tigre es el rival ideal para levantar la cabeza, pero si el Canalla repite vicios recientes también puede tener una tarde de perros. Depende de Central. Está en condiciones de reivindicarse hoy mismo.

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