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Central: Ha llegado la hora del protagonismo para el equipo de Arroyito

Entonado por la victoria en el clásico, Central recibe a Belgrano pensando en transformarse, aunque provisoriamente, en líder del troneo.  

Viernes 11 de Abril de 2014

¿Lo pasado, pisado? En cierta medida, sí. En otros aspectos, se torna imposible para este Central obviar lo sucedido hace apenas unos días. Porque hace también al presente. Si hoy está en una situación más cómoda, con posibilidades de regular la mira y apuntar a otra cosa es precisamente por aquello que viene de lograr en las dos últimas fechas, especialmente en la última. Porque fueron seis puntos que pusieron al equipo en una situación de privilegio. A un tris de alcanzar el principal y gran objetivo, que es la permanencia, pero también con la chance de ilusionarse con algo más. De hecho, de ganar hoy, Central quedará puntero, al menos hasta que juege el resto. Olvidarse de lo ocurrido en el clásico puede ser un buen ejercicio para Russo y sus dirigidos. Recordarlo y apoyarse en eso, sobre todo desde la cuestión anímica, también puede resultar una acción beneficiosa. A partir de allí todo puede conjugarse para intentar hacer de Belgrano una nueva plataforma de crecimiento, atendiendo que el rival viene de lograr un gran triunfo ante River, pero entendiendo que la localía y el entusiasmo de los hinchas puede potenciar virtudes.

Ni el más optimista hubiese imaginado llegar a esta altura del torneo, con siete fechas por delante, con una cantidad de puntos que implique un pequeño esfuerzo más para cumplir con el objetivo de mínima, que dicho sea de paso, todavía no está resuelto.

Pero el contexto, que suele ser siempre necesario, marca otros parámetros. Pensar que venciendo hoy a Belgrano el equipo se trepará a lo más alto de las posiciones es un detalle que no puede ni debe ser desatendido, más allá de lo que ocurra en el Gigante.

La realidad es clara. El presente más óptimo. Y desde esas bases debe comenzar a construir el futuro. Que puede desencadenar en el simple hecho de lograr la permanencia, en el objetivo de superar los 50 puntos para oxigenar futuras luchas o bien encender una ilusión algo más superadora.

"Estamos en un lindo lío". "¿Por qué no pensar que se puede aspirar a más?" Frases de Russo después del clásico, que pintan de cuerpo entero el estadío en el que el Canalla supo hacerse un lugar.

Y en eso de no archivar el pasado tan fácilmente está lo que viene de lograr. La victoria ante Newell's es, sin temor a equivocaciones, una inyección anímica notoria. Y debe aprovecharla.

La gente empujará para que el equipo no detenga su marcha. Pero es el equipo el que debe seguir transitando el camino de esas respuestas en positivo que hasta aquí vienen cimentando e presente y potenciando el futuro.

No será el mismo cotejo que se dio en el Coloso. Los movimientos ameritarán un cambio sustancial en la lucha estratégica. Enfrente estará Belgrano, en el Gigante, y no Newell's, en el Parque.

El punto en común sólo será una pelota corriendo durante 90'. De allí en más Central debe hacer el resto. Sólo una vez estuvo en condiciones de ganar para llegar a la punta (ante Godoy Cruz, en la cuarta fecha), y flaqueó. Pero hoy el escenario es distinto.

Lo de hoy es ganar para dar un paso casi definitivo a la permanencia. Para hacer cima en las posiciones. Para refrendar la levantada. Para hacer que la ilusión se convierta en un elemento motivacional sin fronteras.

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