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Central fue goleado por Racing en un partido en el que mostró sólo destellos juveniles

Central, bajo el interinato de Hugo Galloni, se despidió de la temporada ante su gente siendo goleado 3 a 0 en el Gigante de Arroyito ante el líder y casi campeón Racing.  

Lunes 01 de Diciembre de 2014

Sobre que Central resbala hasta en lo seco ayer empezó perdiendo ante el líder y casi campeón Racing con un gol en posición adelantada. Luego el albiceleste selló un contundente 3 a 0 en el Gigante. La despedida del canalla ante su gente tras un semestre que lo dejará mirando a casi todos desde abajo no pudo haber sido peor. Además del dolor por haber perdido la final de la Copa Argentina y al entrenador que lo devolvió a la elite futbolera, lo visto ayer por la masa no fue más que una resultante de lo que fue en este último lapso el equipo. El único premio consuelo es el veranito ante Newell’s.
  El clima en Arroyito estuvo pesado antes, durante y después del partido. Y no por la presión atmosférica o la alta temperatura precisamente. El reciente fallecimiento de Don Angel, el mazazo que le pegó Huracán sin piedad en San Juan, los focos de violencia que se vivieron en ciertos sectores del estadio (ver aparte), la nueva derrota a manos del puntero y la poca esperanza que hay en lo que vendrá, pintan el estadío de lo que es Central en la actualidad.
  En cuanto al encuentro frente a la otra Academia hay que destacar que el local salió picante y atrevido. Tal es así que cuando aún no habían hecho pie en la cancha y todavía el grueso de la gente se estaba ubicando en sus lugares, el pibe Cervi apretó a Lollo, Barrientos tomó el balón y asistió al juvenil, quien metió quinta a fondo e ingresó al área con determinación.
  Pero el chico surgido de la cantera, y que salió sorpresivamente de titular, terminó mandando la pelota por arriba del travesaño.
  Mientras que cinco minutos después, Cervi volvió a entrar en acción cuando sacó un misil y el uno visitante se estiró como chicle para que el balón no detonara en su red.
  Central iba con garra. Como con vergüenza además tras haber perdido el pasado miércoles la final de la Copa Argentina ante el Globo. Aunque tampoco podía lastimar. Y eso lo estaba condicionando en el desarrollo del juego.    

Racing recién apareció antes de la media hora. Gastón Díaz metió un impecable cambio de frente para el solitario Bou, quien la bajó con el pecho y su remate raspó el palo derecho. Al toque el ex Olimpo volvió a exigir a Caranta.
  Hasta que la tercera fue la vencida. Milito hizo una buena acción ante la mirada de Donatti y le metió un pincelazo a Videla. El volante le pegó como venía e hizo temblar el palo izquierdo. El balón le quedó a Díaz, quien no perdonó, pese a que estaba en posición adelantada. Iban 42’ y el Gigante tomó otra temperatura. Se recalentó por esa jugada.
  La historia del complemento mostró a un líder con más determinación. Era como que quería levantarse de su letargo. Y a los 9’ Bou se comió el segundo porque remató desviado cuando tenía a Centurión debajo del arco libre.
  Sin embargo, Central no se apichonó. Montoya envió un centro envenenado y Yeimar Gómez Andrade le entró torcido al cabezazo y por poco no puso en coronaria a todo Racing. Pero a los 19’ Milito mostró su chapa y liquidó todo con simpleza. Fue el 2 a 0 para acariciar más que nunca el título, pese a que los 34’ el Principito exhibió su alta definición y decretó el 3 a 0.
  Central intentaba ir al frente. Ya sin claridad. Como dejando sentado que no descifraba nada.
  Fue así que hubo sólo que esperar el desenlace. Tan triste como impotente. Central volvió a ser un equipo gris justo en su última aparición del año en Arroyito. w

Yeimar y Cervi, lo mejor de la casa

La apuesta en escena que hizo Central ante el puntero Racing mostró algunas vetas interesantes, en el primer acto fundamentalmente. Hugo Galloni apeló por un sistema táctico integrado por un 4-2-3-1. E incluyó a varios juveniles. Pero sólo Yeimar Gómez Andrade y Franco Cervi lograron hacer pie ante semejante contexto y delicado cuadro de situación.
  Lo del defensor colombiano va tomando color en la última línea canalla. Lo suyo no será de galera y bastón, pero es potencia y garra pura. Yeimar Pastor viene demostrando seguridad y solidez ante el acecho de los puntas rivales.
  En tanto, otro que dejó una grata impresión fue Cervi. El mediapunta venía trabajando con los profesionales por obra de Miguel Russo.
  Y ayer Galloni le dio la chance de mostrarse desde el inicio. Exhibió rasgos de potrero y tener una zurda tan atrevida como elegante. Empezó a todas luces, pero luego se apagó como todos sus compañeros.

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