Edición Impresa

Central: el equipo de Arroyito deberá estar al cuidado del resultado

Los buenos momentos hay que aprovecharlos. De los malos, hay que sobreponerse. Hoy Central no tiene otro camino, ninguna otra alternativa más que embanderarse detrás de la segunda opción.

Jueves 13 de Marzo de 2014

Los buenos momentos hay que aprovecharlos. De los malos, hay que sobreponerse. Hoy Central no tiene otro camino, ninguna otra alternativa más que embanderarse detrás de la segunda opción. Todo lo bueno que se había logrado en el arranque del torneo ya no lo es tal y ahora el cuadro de situación se modificó. De allí el golpe de timón que debe experimentarse en lo que tiene que ver con el juego propiamente dicho para que los resultados vuelvan a amigarse con el equipo de Miguel Angel Russo. Parte de ese viraje está relacionado con las formas. Es que en los últimos encuentros el Canalla modificó algunos comportamientos. El cuerpo técnico también lo entiende de esa manera, aunque cree que tiene que ver con lo que el rival propone de acuerdo a las contingencias del partido.

Si algo se destacó de este equipo es la manera de presionar sobre la salida rival, pero sobre todo la forma de ir en busca del resultado. Hoy el orden en cierta medida está, más allá de que algunos niveles individuales (y por ende el colectivo) decayeron. De todas formas, la puesta en escena parece otra.

Tanto se habló de lo que fue la propuesta futbolística de Colón. La de un equipo que, con sus armas, intentó hacer su negocio y le terminó saliendo. Desde ese momento, Central pareció mutar en algunos aspectos. Entregó una imagen de equipo motivado por realizar lo justo y necesario como para romper esa racha de resultados adversos que se había comenzado a gestar.

No está mal hacer la mención de que en el choque del lunes por la noche ante Tigre tuvo el partido servido en bandeja, sobre todo con lo que fue el penal a su favor, que desperdició Sebastián Abreu. Si el uruguayo hubiese convertido hoy seguramente se estaría hablando de otra cosa. De igual forma, no es la intención caerle al delantero ni mucho menos. Si Central no ganó fue porque le faltó inteligencia para cerrar el triunfo de otra manera.

Hecha la aclaración, vale irse para atrás en el análisis y detenerse en lo que ocurrió contra San Lorenzo y después con el Matador de Victoria. En ambos partidos Central modificó su postura de equipo agresivo, incisivo, que busca hasta el hartazgo. Por allí en el Nuevo Gasómetro hubo otros condimentos, como lo fue la expulsión de Rafael Delgado, pero desde el mismo momento en que Luna convirtió a los tres minutos de juego, el Canalla trató de calzarse un traje que no suele utilizar a menudo.

Contra Tigre sucedió algo similar después del tanto de Paulo Ferrari. De otra manera no se explica que un equipo como el de Victoria, que hasta ese momento peleaba el partido de la manera más digna posible, se encontrara con todo el terreno a su disposición, con una defensa y un mediocampo con todas las facilidades para trasladar, pensar e intentar ejecutar en terreno adversario. De esa forma las chances siempre se acrecentarán para el rival, cualquiera sea su jerarquía. "Esas son algunas de las cosas que suceden cuando el rival te pone tantos hombres de punta, y comienza con los pelotazos. Hasta nosotros lo hemos hecho algunas veces", dicen que comentó Russo.

Saber replegarse para intentar cerrar un partido es tan viejo como fútbol. Y no está mal hacerlo. El tema pasa por las complicaciones que este equipo encuentra a la hora de darle forma a esa práctica. Es que todo parece quedar reducido a la precisión y capacidad del rival. Central lo intentó por segunda vez consecutiva y otra vez lo terminó pagando caro.

Posiblemente todo forme parte de lo mismo. O no. Quizá esa necesidad de salir de esta racha adversa es lo que haga que se juegue, al menos en determinados momentos del partido, de una manera distinta a la que se está acostumbrado.

"No es que nosotros hayamos querido meternos atrás, sino que las circunstancias del partido te obligan a eso", coincidieron algunos futbolistas. "No es la idea hacer un gol y resguardarnos", agregaron.

Es difícil establecer si hoy hay otro chip, con nuevas normas de comportamiento. Lo cierto y lo concreto es que la postura de entregar pelota y terreno, al menos en los últimos partidos, no fue solución.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS