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Central: Después de dos derrotas consecutivas, visita a San Lorenzo

En este andar vertiginoso del torneo Final los tiempos para los lamentos prácticamente quedan reducidos a su mínima expresión. Por eso esta tarde-noche Rosario Central tendrá la chance de...

Jueves 06 de Marzo de 2014

En este andar vertiginoso del torneo Final los tiempos para los lamentos prácticamente quedan reducidos a su mínima expresión. Por eso esta tarde-noche Rosario Central tendrá la chance de recomponer su imagen. Al menos la que dejó en los dos últimos partidos desde el resultado. No obstante, el ingreso al campo de juego del Nuevo Gasómetro debe contar con una alta cuota de conocimiento del presente, que encuentra al equipo abrazado a dos derrotas consecutivas, que no hicieron otra cosa que cortar ese muy buen arranque de campeonato que había experimentado. Claro, enfrente estará nada menos que San Lorenzo, el último campeón del fútbol argentino, pero contra ello igual habrá que batallar. Un ingrediente más: en el banco del Ciclón estará nada menos que Edgardo Bauza, un viejo conocido de la casa, aunque ello se trate de un dato meramente anecdótico.

Hasta ayer resultaba casi imposible obviar lo sucedido hace apenas unos días contra Colón, donde el gasto, las situaciones, el juego y todos los condimentos que hacen a un partido de fútbol estuvieron del lado de Central. Pero no así la cuota de eficacia de cara al arco rival. Y fue eso lo que lo dejó con las manos vacías. Pero el hoy marca otra cosa. Ofrece un nuevo desafío. Importante por cierto. Con un altísimo grado de dificultad.

El equipo de Miguel Russo sabe que la parada será difícil, pero el camino marca una sola dirección. Por supuesto el triunfo será la piedra preciosa que se intentará buscar, pero a esta altura la principal obligación pasa por apartarse de la senda de derrotas.

Es que también sigue dando vuelta en la cabeza aquella flaca actuación en Mendoza, con derrota, que tuvo correlato en el Gigante frente al sorprendente Colón.

Es a partir de allí desde donde debe partirse para visualizar el real objetivo de este partido, que tiene que ver con la necesidad de reencauzar el rumbo.

Los números vienen marchando de la mano de Central. Ese gran objetivo (hoy el único) que tiene que ver con sumar lo debidamente para no tener problemas con la permanencia aún forma parte de un haber que mientras la cosa se mantenga así no sufrirá alteraciones, pero un par de pasos más en falso pueden hacerle cambiar la fisonomía. No hay nada en estos días que altere ánimos en ese sentido. Sí una clara sensación de que el golpe de timón en cuanto a los resultados hay que pegarlo cuanto antes.

Entrar en detalle en las principales características de este San Lorenzo no es el punto, aunque no se puede desconocer el poderío de un equipo que, pese a jugar torneo y Copa, cuenta con un potencial admirable. Pero esa es la porción que le toca a Bauza. Russo lo que hizo fue ratificarles la confianza a sus jugadores, en una clara muestra de que quedó conforme con lo que hizo su equipo en el último partido, más allá de la derrota.

La paridad en el fútbol argentino es clara, palpable. Y a partir de ahí Central puede darse el lujo de pensar netamente en positivo. Sabiendo que el Ciclón, y más en su cancha, estará lejos de ser un mero trámite, pero que también viene de un flojo partido (ante River) y con muchas cosas por mejorar. Por lo pronto, el Canalla lleva al Bajo Flores esa sensación de asumir que debe erguir la cabeza.

E.E.

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