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Central arrancó bien ante Racing, pero no supo cerrarlo y terminó empatando al final

Al equipo de Russo le faltó claridad y autoridad para definir el pleito con otra cachetada a un rival chato, sin ambiciones, que encontró un premio que no imaginaba sobre el final.

Sábado 30 de Noviembre de 2013

Central mereció más. El reparto de puntos ante Racing en el Gigante se vistió de castigo porque el conjunto de Miguel Angel Russo forjó un escenario muy favorable para conseguir un triunfo, pero desaprovechó esa chance por sus propios pecados. El gol tempranero de Castillejos, el buen arranque poniendo en jaque al adversario y la expulsión de Aued crearon un ámbito propicio que increíblemente se diluyó y desembocó en una ciega hoguera que conformaron la roja a Donatti, el empate de Hauche y los mil un reclamos al árbitro Delfino. Ese viaje sin escalas exhibe la poca capacidad que tuvo el equipo canalla para manejar con más suficiencia las riendas del partido. Le faltó claridad y autoridad para definir el pleito con otra cachetada a un rival chato, sin ambiciones, que encontró un premio que no imaginaba sobre el final.

El comienzo de Central en el encuentro fue a fuego vivo. Salió decidido y apenas habían pasado 5' cuando Ferrari inventó un centro soñado desde la banda derecha y Castillejos, con un gesto técnico elogiable, cabeceó agachado y puso la pelota contra el palo izquierdo de Saja para provocar una enorme explosión en el Gigante y decretar la apertura del marcador.

Desde allí, el local tuvo 20' de buen funcionamiento. Con las filosas trepadas del Loncho, la movilidad de Carrizo y la pimienta de Cachete Acuña que arrimó siempre peligro por su sector. Y Castillejos, con su sed devoradora, era una permanente amenaza ante la palpable pasividad de la última línea académica.

Ahí, tuvo dos oportunidades a través de Acuña y Encina (10' y 15') que ponían de manifiesto una superioridad evidente.

Pasados los 20', el dueño de casa bajó la intensidad de su juego y llevó involuntariamente el partido a otro escenario. De más equivalencias, errores y tránsito lento.

Y en ese marco Racing quedó expuesto como un conjunto débil, sin fluidez en su funcionamiento, que nunca encontró la forma de lastimar. Todo terminaba en imprecisiones y pelotazos. Todo le resultaba lejano y complicado. Tal fue así, que la primera etapa finalizó sin ninguna chance clara de la visita.

Central, por su parte, no pudo volver a apretar el acelerador porque perdía la pelota antes de tiempo y repartía el juego innecesariamente.

El complemento arrancó con un guiño de complicidad. A los 4', Castillejos arrimó peligro con otro cabezazo al lado del palo y a los 9', la expulsión de Aued por falta a Nery Domínguez, enfatizaba la sensación de optimismo. Pero a Central le costó marcar la diferencia con ventaja numérica, tuvo la pelota pero no encontró recursos para sentenciar la historia.

Y en el tramo final del cotejo, dejó caer el trámite en una olla a presión. Porque se equivocó Donatti en el peor momento, hubo un descuido fatal al que Hauche le sacó rédito en el segundo palo ante un cierre desafortunado de Elías Gómez, por un cabezazo de Lagos en el vertical, y por errores del árbitro (no cobró un penal de Ortiz a Abreu) que irritaron a un estadio que ardió de bronca por la injusticia de la igualdad.

Es que Central mereció más. Pero se quedó ahí y lo pagó caro.

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