Martes 10 de Febrero de 2009
Con la incorporación de Iván Moreno y Fabianesi, Central sumó un comodín. Es que Gustavo Alfaro comentó tras el entrenamiento de ayer en Arroyo Seco que todavía está pensando en qué posición va a utilizar al polifuncional volante. Parece que el Gallego será una carta que se guardará debidamente hasta el momento adecuado en la tienda de campaña canalla y mucho tendrá que ver la decisión final con el equipo que presente River el domingo (a las 19.30) en el Gigante, en el segundo acto del Clausura. El técnico auriazul no quiere mostrar más de la cuenta, al menos hasta que los millonarios cumplan con su cita copera, el jueves por la noche frente a Nacional de Paraguay en Núñez. "Todavía no tengo nada decidido, Iván puede jugar en cualquier puesto del mediocampo, pero lo quiero ensayar durante la semana. Lo bueno es que ahora hay una base y tenemos el problema de ver a quién sacamos y no a quién ponemos", señaló el técnico sin revelar más detalles.
Si bien Alfaro reconoció que ya tiene el equipo en su cabeza, aclaró que muchas veces esas intenciones no se trasladan directamente a la cancha. "Una cosa es lo que yo pienso y otra será la realidad que me demuestre él durante la semana. Moreno es un jugador muy importante y queremos sacarle el mejor provecho", advirtió el DT. Será entonces una intensa semana de laboratorio para el cuerpo técnico y seguramente en los ensayos formales de fútbol del jueves y viernes se podrán encontrar algunas certezas.
Alfaro quedó conforme con el resultado obtenido ante Estudiantes en La Plata. Ese choque le sirvió para sacar muchas conclusiones sobre su esquema de juego y para analizar con más profundidad el estado de las piezas de cambio de cara a la próxima cita. Sabe que hay que tocar la señal de ajuste. El desafío de Central es conseguir más volumen de juego frente a River y por eso el entrenador quiere pensar bien, cómo entra Moreno, en qué puesto y si está en condiciones físicas de soportar ese compromiso.
Por el centro, difícil. Según lo que vio Alfaro en la primera fecha, River mejoró mucho respecto de lo que venía mostrando en el verano. Acusó que es un equipo que lateralizó más el juego, que sumó más gente en ataque en bloque, que puso la pelota al pie y que aprovechó la velocidad y la movilidad de sus jugadores. "Es un equipo que lastima por el centro de la cancha", alertó, y lo más probable es que utilice la figura de un enganche. Quizás por eso, lo más factible es que se incline por mantener a Jesús Méndez y Matías Escobar como protagonistas del doble cinco, con la idea de cerrarle los caminos a los hombres habilidosos que puede poner River en ese neurálgico sector de la cancha. De todas maneras, los volantes centrales canallas no estuvieron muy precisos en relación a la distribución de la pelota en La Plata. Ambos deben mejorar rápidamente esa faceta para brindar garantías de contención y salida clara. Con este panorama, sería difícil que Moreno se ubique en el corazón del mediocampo, aunque no hay que descartar ninguna chance. La clave será la formación de River.
Por las bandas, probable. River mostró fragilidad por los costados, al menos en defensa ante Colón. Debido a eso, Moreno sería más redituable si lo colocan por alguna de las bandas. Es un jugador con inteligencia para convertirse en el socio ideal del Equi González. La apuesta lógica, por el perfil, es que el quinto refuerzo juegue por la derecha, en lugar de Andrés Franzoia. Esa es la posibilidad que corre con ventaja. Pero el buen trabajo de Franzoia frente al pincharrata, levantó algunas dudas en el conductor. "Lo veo más sólido que en la temporada anterior y más parejo en su rendimiento", remarcó ayer Alfaro. Estos interrogantes se multiplican si se tiene en cuenta que por la izquierda, Gonzalo Choy tuvo algunos problemas para hacerse fuerte y dominar su carril. El juego está abierto. Y Alfaro, por ahora, orejea con astucia su comodín.