Cayó por el robo a una casa y detectan que tenía captura por asesinato
El Negro tiene 25 años y un abultado historial delictivo. El 18 de enero pasado fue detenido por efectivos de la comisaría 23ª cuando intentaba escruchar una casa en la zona este de Funes.

Sábado 29 de Enero de 2011

El Negro tiene 25 años y un abultado historial delictivo. El 18 de enero pasado fue detenido por efectivos de la comisaría 23ª cuando intentaba escruchar una casa en la zona este de Funes. En la comisaría intentó despistar dando un apellido falso y cuando advirtió que la treta no le había resultado agarró a patadas las rejas del penal provisorio con tanta furia que lo tuvieron que trasladar a la comisaría 30ª. De ahí fue a parar a la 7ª de Cafferata al 300. Mientras el detenido peregrinaba entre las seccionales la palabra de un soplón puso en conocimiento a la sección Homicidios de que el Negro había participado en el ataque a balazos que sufrió Aldo Marcelo Villarreal, de 26 años, el 16 de octubre pasado, que provocó su muerte el 1º de noviembre.
  Así fue que el Negro, como lo reconocen sus vecinos de calle Gandhi al 5900 a Adolfo A., le agregó a su prontuario ser el principal sospechoso de haber herido de muerte a Villarreal la noche del 16 de octubre pasado en Einstein al 5600. Villarreal era un convicto con salidas transitorias, cumplía una condena de 6 años y diez meses, y fue asesinado mientras gozaba de ese beneficio. El Negro tiene prontuario abierto desde 2004 y acumula una decena de antecedentes entre los que se destacan una causa por trasgredir la ley de estupefacientes en 2005 y un abuso sexual agravado en el 2008. Quedó a disposición del juez de Instrucción Hernán Postma.

La caída. “El que mató a Villarreal en Einstein al 5600 el año pasado cayó preso y está en una comisaría”. Esa información llegó casi en forma simultánea a la sección Homicidios de la policía y a varios integrantes de la familia de Marcelo Villarreal. Así los hombres de Homicidios empezaron a buscar en distintas seccionales para determinar si ese dato era bueno. En el penal de la comisaría 7ª se toparon con Adolfo A., el Negro. El detenido había caído preso el pasado martes 18 de enero en Funes. Aproximadamente a las 11.30 de la mañana llegó a Funes en un colectivo interurbano de la empresa Monticas. Se bajó a la altura de la garita 7. Caminó llevando una mochila y directamente se dirigió a una casa ubicada en inmediaciones de Santa Fe y Mármol, cuyos residentes estaban ausentes. Saltó el tapial y sacó una pinza para romper un enrejado.
  Pero todo lo que estaba haciendo fue observado por un vecino que llamó a la comisaría 23ª. El móvil de esa seccional estaba a cuatro cuadras de la casa robada y llegó en minutos. Cuando la policía le dio la voz de alto, el Negro se evadió saltando tapiales con tanta desesperación que casi es atacado por un perro Pitbull que habita una de las viviendas. Llevado a la 23ª, el detenido dijo ser de apellido González para evitar ser asociado a su pasado. Pero con el transcurso de las horas el preso fue perdiendo los estribos. Todavía en la 23ª recordaban ayer como agarró a patadas la reja del penal provisorio.
  Ya identificado como Adolfo A. y con otra causa más, esta vez por daños, fue trasladado a la comisaría 30ª, en Fonavi Parque Field II. Y a los pocos días aterrizó en la comisaría 7ª. Ayer efectivos de la sección Homicidios lo reidentificaron y lo anoticiaron de que también estaba preso como principal sospechoso de ser quien mató a Marcelo Villarreal.

El ataque. El sábado 16 de octubre pasado a las 9.30 de la mañana Villarreal dejó la cárcel de Riccheri y Zeballos para gozar de una salida transitoria. Se fue para su casa, ubicada en Einstein al 5600 (misma altura de calle Gorriti). El plan era quedarse ahí hasta el lunes, cuando debía regresar a La Redonda. Cerca de la medianoche del sábado, Villarreal estaba en la vereda de su casa junto a amigos y familiares cuando un muchacho del barrio llegó y a sangre fría lo baleó en el pecho.
  “Fue el Negrito, lo vi con el arma en la mano”, indicó un familiar de la víctima. “Después yo me asomé para socorrerlo, y el Negrito me disparó varias veces, pero las balas no salieron”, dijo el testigo. El Negro desapareció. A Villarreal lo trasladaron al Heca. Agonizó durante 15 días y murió la noche del 1º de noviembre.l