Cayó por el hueco de un ascensor y se salvó al engancharse con un cable
Un chico de 13 años salvó milagrosamente su vida al caer por el hueco de un ascensor y quedar enganchado en un cable pocos metros antes de llegar al suelo.

Viernes 23 de Septiembre de 2011

Un chico de 13 años salvó milagrosamente su vida al caer por el hueco de un ascensor y quedar enganchado en un cable pocos metros antes de llegar al suelo.

Ignacio Giovenale había ido a la casa de su amigo Pablo, en un edificio céntrico de Concordia, en Entre Ríos. Era cerca de la medianoche y salieron a comprar una gaseosa. Ignacio abrió la puerta del ascensor en el sexto piso, pero la cabina estaba en el octavo. Cayó, pero con tal suerte que a la altura del tercer piso lo retuvo uno de los cables de acero. Allí quedó colgado durante cinco minutos, hasta que el encargado del edificio y un policía lograron rescatarlo.

"Fue gracia de Dios", dijo Silvia, madre de Ignacio. "No sabemos cómo quedó enganchado del brazo hasta la axila, en el cable del ascensor. Si lo pienso en frío, me doy cuenta de que puedo contarlo. Tengo a mi hijo al lado. Pero pudo pasar lo peor", dijo la mujer.

El suceso ocurrió el último viernes. Según Silvia, su hijo estaba en ese momento con tres amigos, "compañeros desde la infancia, chicos buenísimos y tranquilos". Ante los gritos acudieron vecinos, el encargado del edificio y el padre de Pablo. Después llegó la policía. "Ignacio cayó más de siete metros y quedó colgando. Los vecinos pedían a los gritos que nadie tocara nada. Mi hijo recuerda que en ese momento vio por un agujerito de la puerta, del piso hasta donde había caído, a una señora que iba a llamar el ascensor. Y que llegó a decirle: «Ayúdeme, me caí»".

Lograron alcanzarle una soga y un caño de hierro, de los que Ignacio se prendió. Sólo tuvo escoriaciones y la quemadura que le produjo el cable al rozar la parte interior del brazo.

Se supo que en este edificio, de Urquiza 826, había un antecedente similar: la puerta del ascensor ya se había abierto en una oportunidad sin que estuviese la cabina en el piso correspondiente, aunque nadie cayó aquella vez.