Viernes 16 de Abril de 2010
El 21 de febrero pasado Adolfo Quiñonez, de 42 años, fue asesinado de cuatro balazos en una
rencilla en los pasillos de la villa del Tanque, detrás del barrio La Tablada. En esa gresca hubo
además dos heridos de gravedad. Uno recibió un disparo en el pecho y sobrevivió. Otro atajó
múltiples puntazos y también lo puede contar. Ayer efectivos de la comisaría 16ª detuvieron a un
hombre con prontuario abierto apodado Richard, que está acusado de ser el matador de Quiñonez. Una
fuente policial indicó que el sospechoso trató de escapar cubriéndose a los tiros por los pasillos
del asentamiento y, tras un intercambio de disparos con los policías, fue detenido.
Richard es un apodo muy escuchado en los pasillos de La Tablada, en
jurisdicción de las seccionales 11ª y 16ª. Sólo por las crónicas policiales se puede saber que fue
apuntado por vecinos como quien baleó el 17 de abril de 2009 a Alexander Acosta, un pibe de 15 años
—conocido como Tres 6—, que murió baleado tres meses después en el Fonavi de Lamadrid
98 bis, el mismo barrio de Roberto Pimpi Camino.
Richard es cuñado del Chaqueño, uno de los máximos rivales de Joel
Alcaraz, el muchacho de 19 años ultimado a tiros en noviembre pasado, también en la villa del
tanque. Entre ambos existía una disputa que tuvo una secuencia de unos 15 enfrentamientos a
balazos. Además de estar apuntado como el autor material del crimen de Quiñonez, Richard era
buscado por otros dos hechos: abuso de armas y amenazas calificadas y el robo de una cartera. Esos
dos ilícitos los había cometido en la última semana. Además tenía dos antecedentes que datan del
año 2002.
La caída de Quiñonez. El crimen de Adolfo Quiñonez, la tarde del 21 de febrero
último, fue el punto final de una pelea que además terminó con otras dos personas heridas de
gravedad. Fuentes policiales recordaban ayer que todo comenzó cerca de las 17 de ese día cuando una
de las hijas de Quiñonez recibió un llamado que alertaba que su tío Diego Pedraza, de 29 años,
conocido con el apodo de Puto Pedraza, había sido agredido en los pasillos de Cepeda al fondo.
Desde su casa de Necochea al 4200, partió Quiñonez junto con su sobrina para ver qué había
sucedido. Al llegar a Cepeda al 3600, a metros de la casa de Richard, se toparon con Pedraza, que
estaba golpeado, con heridas de arma blanca y un balazo en el estómago.
A partir de ese momento el incidente derivó en una gresca en la que
intervinieron al menos cuatro personas y hubo dos testigos presenciales. Quiñonez recibió cuatro
disparos en su cuerpo: dos en el glúteo izquierdo, otro en el antebrazo y otro proyectil le había
perforado el tórax. Murió cuando era trasladado al Clemente Alvarez.
Herido y detenido. Nicolás Sosa, de 35 años, apodado Gucha y cercano a Richard,
recibió un balazo calibre 9 milímetros en el pecho. Fue trasladado primero al hospital Roque Sáenz
Peña y de ahí derivado al Hospital de Emergencias.
A pesar de la gravedad de las heridas, sobrevivió y quedó detenido en el
marco de la investigación. Pedraza —es el cuñado de Quiñones— fue internado en el
hospital Centenario y, cuando fue dado de alta, quedó detenido. Para los investigadores quien
disparó contra Quiñonez fue Richard.
Sin embargo a Richard la policía no lo fue a buscar por el crimen de
Quiñonez sino por los delitos de abuso de armas y amenazas calificadas denunciado el 13 de abril en
el juzgado de Instrucción a cargo de la jueza Pérez Vara. En el amanecer de ayer, cercado por
efectivos de la Inspección 3ª Zona, Richard trató de fugar “en patas y en cuero” por
los pasillos cubriéndose a los tiros.
Tras un intercambio de disparos, fue detenido. Se le secuestró un
revólver 38 con tres proyectiles percutados. Está preso acusado de ser autor material del crimen de
Quiñonez, por el abuso de arma y las amenazas en el mismo pasillo donde vive y por el robo de una
cartera ocurrido el 11 de abril en Esmeralda y Deán Funes. Richard fue identificado como Ricardo
Daniel Ritoli, de 32 años.