Edición Impresa

Cayó una pareja investigada por una serie de robos en el suroeste de la ciudad

Para dar los golpes se manejaban en un auto de alta gama. A él le imputan el atraco a una fábrica de zapatos y ella tenía pedido de captura.  

Sábado 09 de Febrero de 2013

Eran una especie de Bonnie and Clyde, pero de villa Banana. Y al filo de la madrugada del miércoles efectivos de la seccional 13ª los pusieron presos tras perseguirlos varias cuadras. Iban en una moto y llevaban a una criatura pequeña. El tiene 24 años y ella 32. El quedó acusado de ser uno de los dos hombres que el viernes 7 de diciembre pasado ingresaron a una fábrica de zapatos de la zona oeste, en el barrio Cinco Esquinas, y usando un auto de alta gama color gris que aún no fue localizado. Ella tenía prontuario abierto y un pedido de captura del juzgado de Sentencia 5ª por un robo calificado. Ambos quedaron a disposición del juez Luis María Caterina mientras en otros despachos de Tribunales se los investiga por robos ocurridos en comisarías de la zona suroeste y noroeste de la ciudad y en el departamento Iriondo.

El viernes 7 de diciembre pasado fue feriado optativo para el comercio y la industria, pero la fábrica de zapatos Keski (Schurke SRL), en Riobamba al 4300, trabajó como casi todos los días. Hasta allí llegaron en un auto de alta gama dos hombres que hicieron una puesta en escena. Cargaban bolsas de arpillera, tocaron el timbre de la fábrica y cuando el dueño del lugar salió a atenderlos le preguntaron: "¿Esto es Keski?". Antes de que el empresario respondiera lo empujaron hacia el interior del local y lo encañonaron con un arma de fuego. El resto del atraco fue de manual. Los ladrones se llevaron un botín que rondó los 25 mil pesos y todo el episodio fue captado por las cámaras de vigilancia que hay en el interior de la fábrica.

Es de Banana. La denuncia por el robo calificado y privación ilegítima de la libertad quedó radicada en la seccional 13ª. La brigada investigativa de la comisaría comenzó a trabajar sobre las imágenes de las cámaras de seguridad y la digitalización de las capturas de video posibilitaron centrarse sobre uno de los ladrones. "Este es de villa Banana", dijo uno de los vigilantes de la comisaría de San Nicolás al 2000 al ver la cara del asaltante al que pareció conocer de otros hechos. Así, el rostro de la foto tuvo un nombre para identificarlo pero se desconocía el apellido. La foto y el nombre pasaron a estar en la carpeta de los empleados de la 13ª por si se les cruzaba en el camino.

El miércoles a la medianoche el patrullero de la seccional mencionado giraba en inmediaciones de 27 de Febrero y bulevar Avellaneda cuando los agentes vieron una moto en la que iba una pareja con una criatura. Al ver al muchacho que manejaba la moto los policías no dudaron. "Es el ladrón de Keski", dijeron. Y empezó así una persecución con balizas y sirena en la cual los policías debieron medir sus acciones por la presencia de la criatura. Hábil con el pequeño rodado, el conductor fue por Avellaneda, dobló en Saavedra y en un par de maniobras se perdió en la oscuridad. Los vigilantes se quedaron con la sangre en el ojo y dieron vueltas por la zona.

Encerrados. Media hora después la moto y sus tres pasajeros cruzó bulevar Seguí a la altura de Felipe Moré. Esta vez no hubo miramientos, le tiraron el patrullero encima y los detuvieron. El conductor fue identificado como Carlos Roberto E., de 24 años y con antecedentes por robo. Su acompañante es Liliana Beatriz B., de 32 años. En su bolso la mujer llevaba un handy nuevo con todas las frecuencias policiales y la llave de un auto de alta gama. "La verdad es que el buscado era él, pero nos topamos con que su compañera tenía muchos más antecedentes y un pedido de captura", indicó la fuente de la investigación consultada. La mujer tenía en su prontuario tres robos calificados y un pedido de detención dictado por el juzgado de Sentencia 5.

En el marco de la investigación, el juez de Instrucción Luis María Caterina ordenó que se realizaran dos allanamientos. Uno en las inmediaciones de 27 de Febrero y Servando Bayo, en la casa en la que residía la pareja en villa Banana; y otro en Ituzaingó al 4500. En ninguna de las dos viviendas se secuestraron armas, aunque en la casa de villa Banana se incautaron 3.500 pesos en efectivo.

A partir de las detenciones y la llave secuestrada a la mujer, y aunque el auto aún no fue hallado, la policía comenzó a hilvanar distintas investigaciones. No sólo la del robo a la fábrica Keski, donde actuaron dos hombres armados en un vehículo de alta gama; sino también una serie de hechos cometidos en jurisdicción de las comisarías 14ª, 18ª y sub 18ª además de dos pueblos del departamento Iriondo, en los cuales participó una pareja que se conducía en un auto similar y que presuntamente fue robado en Funes en octubre pasado.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS