Cayó un “pai” que arruinó a una familia en Córdoba
El parapsicólgo Pedro González era buscado por haberse quedado con una millonaria herencia ajena. Al final lo hallaron en Tucumán.

Domingo 12 de Julio de 2015

Un presunto parapsicólogo que estaba imputado por una estafa millonaria a dos hermanos y su madre con discapacidad mental en Morteros (Córdoba), fue detenido en las últimas horas en la provincia de Tucumán.

   El “pai” santiagueño Pedro Benjamín González, de 37 años, se familiarizó con las supersticiones y comenzó a profesar el umbandismo, llevando la práctica a diversos pueblos de las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Neuquén y Santiago del Estero.

   Fue así que conoció a dos hermanos en 2011 —que habían cobrado una millonaria herencia— y junto a un grupo de profesionales de Córdoba, los estafó y se quedó con todas sus pertenencias.

   Desde ese momento, se inició una investigación que terminó con la detención del “pai”, curandero o parapsicólogo santiagueño en la provincia de Tucumán, donde también habría cometido defraudaciones a diversos políticos y profesionales.

   Según la fiscalía de Morteros, González se encontraba imputado por el delito de defraudación por circunvención de incapaces en perjuicio de Nelson Daniel Clemente, quien junto con su hermana Lucía y su madre, Liliana, quien sufre discapacidad mental, recibieron una millonaria herencia por la muerte del jefe de familia, en 2008.

   A los hermanos les correspondía ser dueños de un campo productivo de 150 hectáreas en Colonia Dos Hermanos, una hermosa casa en un barrio residencial, un auto nuevo de alta gama y una cantidad de dinero en efectivo no precisada por la Justicia.

   Mediante engaños del “pai”, que les decía que la casa que habitaban estaba embrujada, la familia Clemente fue despojada rápidamente de sus riquezas y los tres integrantes pasaron a sufrir una pobreza extrema. Terminaron comiendo en un comedor municipal y en el caso de Nelson y su mamá, sobrevivieron en una casa precaria donde dormían en el mismo colchón, preparaban la comida en el lavatorio del baño, se duchaban sosteniendo una manguera y convivían con siete conejos.

   Por esos días, ambos sufrieron desnutrición.

   Lucía, por su parte, empezó a vivir en la calle, dormía en la plaza, quedó embarazada, tuvo un bebé y el hombre con el que después convivió la golpeaba. En esa relación violenta perdió a su bebé de un mes y 15 días de vida. La familia radicó la denuncia por estafa y se ordenó la detención de los sospechosos.

   El “pai” González era buscado desde el comienzo de la investigación de este caso, ordenándose su detención y captura. Para ello se comisionó a la dirección de investigaciones de Policía Judicial santiagueña, que estuvo tras los pasos de González por más de un año, realizando tareas en las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Neuquén, Santiago del Estero y finalmente en Tucumán.